Hoteles y restaurantes quedan contra las cuerdas por impuestos y caída del consumo

Turismo29/04/2026Sergio BustosSergio Bustos

La hotelería y la gastronomía atraviesan uno de los momentos más complejos de los últimos años. La combinación de caída del consumo interno, presión impositiva y un cambio en los precios relativos dejó al sector en una posición incómoda dentro del nuevo esquema económico. Empresarios y analistas coinciden en que la actividad perdió competitividad frente a otros países de la región.

En sedes del torneo, los hoteles comenzaron a bajar sus tarifas ante una demanda que no termina de despegar.
Hotelería y gastronomía en crisis.

El cambio más fuerte se vincula con el fin de la llamada “Argentina barata”. Durante años, el país resultó atractivo para turistas extranjeros por sus costos bajos en dólares. Ese escenario se modificó rápidamente y alteró la dinámica del sector, que ahora enfrenta una demanda más débil tanto del exterior como del mercado interno.

“Pasamos en poco tiempo de ser un país muy barato en dólares a ser un país caro en dólares, donde la relación para el turista internacional cambió muchísimo”, explicó el economista Matías Surt. El impacto se refleja en los números: el país perdió cerca de un millón de visitantes internacionales en los últimos años.


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El nuevo contexto no solo reduce la llegada de turistas extranjeros. También incentiva a los argentinos con mayor poder adquisitivo a viajar al exterior, lo que genera una doble presión sobre la actividad local. La competencia ya no es solo interna, sino también internacional.

A este escenario se suma una estructura de costos que complica la rentabilidad. Empresarios del sector remarcaron la diferencia con países vecinos como Chile y Uruguay, donde la carga impositiva es considerablemente menor. Esa brecha afecta directamente los precios finales y limita la capacidad de competir.

Ignacio Bordón, vicepresidente de FEGRA, detalló que en Argentina el costo laboral para el empleador es un 65% superior al salario neto del trabajador. En Uruguay ese porcentaje baja al 40% y en Chile al 30%. Esa diferencia se traduce en mayores costos operativos y menor margen para sostener la actividad.


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Además, la incidencia impositiva total en hotelería y gastronomía ronda el 40% en el país, mientras que en Chile es inferior al 20% y en Uruguay se ubica unos diez puntos por debajo. “Esta coyuntura genera ganadores y perdedores. Por el momento, nuestra actividad está del lado de los perdedores”, sintetizó Bordón.

Frente a este panorama, las posibilidades de una reforma tributaria profunda aparecen limitadas. Surt advirtió que la situación fiscal del Gobierno dificulta la reducción de impuestos en el corto plazo. El equilibrio de las cuentas públicas se mantiene como eje central de la política económica.

En este contexto, las empresas buscan adaptarse para sostenerse. La digitalización aparece como una herramienta clave para mantener la demanda. Alejandro Cilley, empresario gastronómico, explicó que el uso de plataformas propias permitió mejorar la relación con los clientes y sostener ventas.


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“Ante la caída del ingreso real en los hogares y el aumento de la competencia global”, el sector se vio obligado a ajustar su estrategia, sostuvo. En su caso, la aplicación de su empresa llegó a representar casi la mitad de las ventas, lo que permitió segmentar clientes y mejorar la fidelización.

También avanzan nuevas modalidades como el delivery de alta eficiencia. Estas estrategias permitieron en algunos casos registrar crecimientos significativos en segmentos específicos, aunque no compensan completamente la caída general del consumo.

La adaptación permanente aparece como condición necesaria para atravesar este escenario. La innovación en servicios y la mejora en la experiencia del cliente se vuelven diferenciales en un mercado más exigente y competitivo.

El desafío para la hotelería y la gastronomía no solo pasa por resistir el presente. También implica redefinir su lugar en un esquema económico que cambió las reglas de juego y exige mayor eficiencia para seguir en carrera.

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