
El proyecto de TGS para el Gasoducto Perito Moreno estará operativo antes del invierno de 2027 y reforzará el abastecimiento de gas.

El Gobierno nacional aprobó un nuevo proyecto de inversión en infraestructura energética bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. La iniciativa corresponde a Transportadora de Gas del Sur y contempla más de US$500 millones para la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, una obra destinada a reforzar el transporte de gas natural desde Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo.


El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien informó que el Comité Evaluador RIGIaprobó el proyecto de ampliación de TGS. Según precisó, la inversión principal superará los US$500 millones y además habilitará otros US$200 millones adicionales por parte de la compañía.
De acuerdo con el funcionario, la obra estará operativa antes del invierno de 2027 y permitirá sumar 12 millones de metros cúbicos diarios de gas al anillo de Buenos Aires. El objetivo es mejorar el abastecimiento para usuarios residenciales, industrias y generación eléctrica, en un contexto en el que el Gobierno busca reducir la necesidad de importaciones energéticas.
Caputo remarcó que el proyecto permitirá disponer de más gas local a un costo menor frente al GNL importado. En ese sentido, sostuvo que la ampliación beneficiará a distintos segmentos de la demanda porque desplazará parte del gas natural licuado que debe comprarse en el exterior durante los períodos de mayor consumo.
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El ministro también presentó la aprobación como un cambio en la lógica de financiamiento de la infraestructura energética. “Después de más de 20 años vuelve a ser el sector privado el que contrata y financia una obra de transporte de gas y le vende esa capacidad adicional a otros privados y no al Estado”, señaló al anunciar la decisión.
La ampliación del Gasoducto Perito Moreno ya había sido adjudicada a TGS por el Ministerio de Economía en 2025. En esa instancia, el Gobierno informó que la obra permitiría sumar 14 millones de metros cúbicos diarios de gas natural de Vaca Muerta, con una inversión total estimada en US$700 millones y un ahorro proyectado por sustitución de importaciones de combustibles superior a US$500 millones anuales.
La propia TGS informó que el proyecto apunta a incrementar la capacidad de transporte de gas desde la cuenca neuquina y que su origen estuvo en una iniciativa privada presentada en 2024. La empresa destacó que la ampliación fue declarada de interés público nacional y que se enmarca en el objetivo de acompañar el desarrollo de Vaca Muerta y sustituir importaciones.
El RIGI ofrece beneficios y seguridad jurídica a proyectos de gran escala en sectores estratégicos como energía, minería, infraestructura, tecnología, siderurgia, turismo, forestoindustria y actividades vinculadas al petróleo y el gas. El régimen busca fomentar inversiones de alto monto, aumentar exportaciones, generar empleo y promover producción local.
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Según el esquema oficial de promoción de inversiones, los proyectos adheridos al RIGI cuentan con estabilidad normativa en materia tributaria, aduanera y cambiaria por 30 años, y el plazo para presentar proyectos permanece abierto hasta el 8 de julio de 2026, con posibilidad de una prórroga por un año más.
Con esta aprobación, Caputo afirmó que ya son 14 los proyectos aprobados bajo el RIGI, por inversiones totales de US$28.000 millones. Además, indicó que hay otros 26 proyectos en evaluación, que podrían llevar el volumen total de iniciativas vinculadas al régimen a US$97.000 millones.
La nueva inversión se suma a una agenda energética en la que el transporte aparece como un punto determinante. El crecimiento de la producción no convencional en Vaca Muerta requiere más capacidad para evacuar gas y petróleo, y por eso los gasoductos, oleoductos y plantas asociadas se convirtieron en una parte central de la estrategia para transformar recursos en abastecimiento interno, ahorro de divisas y potencial exportador.
El proyecto de TGS, además, refuerza una definición económica del Gobierno: utilizar el RIGI como herramienta para atraer capital privado hacia obras de gran escala. En este caso, la apuesta combina infraestructura energética, sustitución de importaciones y un esquema de contratación entre privados que el Ejecutivo busca mostrar como un nuevo modelo para financiar ampliaciones estratégicas.















