
EE.UU. descartó que Irán tenga delfines kamikazes y elevó la tensión en Ormuz
Actualidad05/05/2026
REDACCIÓNEl Pentágono negó que Teherán use mamíferos con minas y defendió Project Freedom, la operación para reabrir el paso comercial por el estrecho de Ormuz.

El Pentágono buscó bajarle el tono a una versión inusual en medio de la tensión militar en el estrecho de Ormuz: la posibilidad de que Irán utilice delfines kamikazes para atacar barcos estadounidenses. Durante una conferencia de prensa en Washington, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, evitó dar precisiones sobre eventuales capacidades propias, pero fue tajante respecto de Teherán: “No puedo confirmar ni negar si tenemos delfines kamikazes, pero puedo confirmar que ellos no los tienen”.
La consulta apareció en plena presentación de Project Freedom, la operación con la que Estados Unidos busca garantizar el paso de buques comerciales por una de las rutas marítimas más sensibles del mundo. Hegseth sostuvo que la misión es defensiva, temporal y orientada a proteger la navegación comercial, aunque advirtió que las fuerzas norteamericanas responderán con poder de fuego si Irán ataca a tropas, barcos o aeronaves estadounidenses.


El estrecho de Ormuz volvió a quedar en el centro de la disputa porque por esa vía transita una parte decisiva del comercio energético global. La Administración de Información Energética de Estados Unidos estimó que los flujos por Ormuz representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y cerca de una quinta parte del consumo global de petróleo y derivados durante 2024 y el primer trimestre de 2025.
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La versión sobre los delfines con minas surgió después de reportes que mencionaron posibles recursos no convencionales de Irán para responder a la presión militar y económica. En esa línea, se habló de submarinos, sabotajes a cables submarinos y hasta mamíferos marinos entrenados para transportar explosivos. En la conferencia, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, dijo no estar al tanto del asunto y lo comparó con una idea de película: “Es como tiburones con rayos láser, ¿no?”.
Aunque la expresión delfines kamikazes suena extravagante, el uso militar de mamíferos marinos no es una ficción completa. La Marina estadounidense tiene desde hace décadas un programa que entrena delfines nariz de botella y lobos marinos de California para detectar, localizar, marcar y recuperar objetos en puertos, zonas costeras y mar abierto. Según la propia Marina, los delfines poseen un sonar natural especialmente eficaz para hallar minas u objetos peligrosos en aguas difíciles.
La diferencia central está en el objetivo declarado de esos programas. Washington afirma que sus mamíferos marinos se usan para detección, recuperación y seguridad, no como armas suicidas. Documentos oficiales de la Marina reconocen que durante años circularon rumores sobre delfines empleados como armas ofensivas, pero señalan que esas versiones crecieron en parte por la antigua clasificación del programa y por su representación en películas y medios.
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El antecedente que alimenta las sospechas sobre Irán se remonta al año 2000, cuando se informó que animales de un delfinario de Sebastopol fueron trasladados a Irán junto con el entrenador Boris Zhuryd. Radio Free Europe/Radio Liberty indicó entonces que la finalidad real de esa compra era difícil de determinar, aunque recordó que la Unión Soviética había investigado usos militares para delfines, incluidos sabotajes, tareas de centinela y colocación de minas.
En el plano operativo, el Pentágono aseguró que la prioridad inmediata no son esos rumores sino la reapertura del corredor marítimo. Caine afirmó que Irán atacó buques comerciales y fuerzas estadounidenses desde el alto el fuego, aunque esos incidentes se mantuvieron por debajo del umbral que reactivaría operaciones mayores. También dijo que más de 1.500 embarcaciones y unos 22.500 marinos permanecían atrapados en el Golfo Pérsico.
Hegseth insistió en que el alto el fuego no está roto y separó la misión en Ormuz de la ofensiva militar previa contra Irán. Sin embargo, dejó un mensaje de advertencia: Estados Unidos seguirá observando de cerca cualquier movimiento iraní en la zona y defenderá el paso de los buques comerciales. En ese escenario, los delfines kamikazes quedaron como un símbolo extraño de una crisis mucho más amplia: la disputa por el control de una ruta clave para el comercio mundial.














