
Más de 140 pesqueros extranjeros se refugian en aguas nacionales por el temporal en el Atlántico Sur
Actualidad07/05/2026
REDACCIÓNLa Prefectura vigila de cerca a la flota internacional que entró a la Zona Económica Exclusiva para capear la tormenta. Tienen prohibido pescar y deben reportar su ubicación cada hora.

La silueta masiva de más de 140 buques pesqueros extranjeros, habitualmente estacionados más allá de la milla 200, alteró el paisaje marítimo del Atlántico Sur en las últimas horas. Estas embarcaciones, muchas veces asociadas a tensiones por la soberanía de los recursos, comparten hoy el espacio con la flota nacional bajo una figura legal específica de asistencia. Esta entrada excepcional responde a una maniobra de supervivencia coordinada ante un peligro inminente detectado en mar abierto.
El movimiento se activó a partir del empeoramiento de las condiciones climáticas que el Servicio Meteorológico Nacional anticipó para la región patagónica. Ante un fenómeno que promete olas y vientos de intensidad extrema, los armadores internacionales solicitaron protección formal para salvaguardar a sus tripulaciones. La Prefectura Naval Argentina concedió el ingreso bajo un protocolo estricto que transforma sectores de la Zona Económica Exclusiva en un área de estacionamiento transitorio.
OTRAS NOTICIAS:
Las exigencias para permanecer en aguas jurisdiccionales son rígidas y excluyen cualquier tipo de maniobra comercial o de extracción. Cada capitán recibió la orden de mantener los equipos AIS activos en forma permanente, lo que garantiza su visibilidad total en los centros de monitoreo de la fuerza. El objetivo de las autoridades es evitar que algún buque aproveche la cerrazón del temporal para apagar sus localizadores y proceder a la pesca ilegal.
Más allá del posicionamiento electrónico, la configuración visual de los barcos debe cambiar para demostrar su inactividad productiva. Las normas impuestas obligan a que las naves extranjeras mantengan las artes de pesca aseguradas sobre cubierta y conserven apagadas las luces vinculadas a las faenas habituales. Esta medida busca simplificar la tarea de los patrulleros y aviones que verifican que no existan movimientos compatibles con la búsqueda de recursos.
OTRAS NOTICIAS:
El Sistema Guardacostas funciona como el cerebro tecnológico que procesa el trayecto de cada unidad externa durante este período de abrigo. Desde las estaciones costeras, los agentes mantienen un registro de velocidad y rumbo para detectar patrones que pudieran indicar el arrastre de redes. Cualquier desviación de las áreas de resguardo asignadas será interpretada como una violación del permiso y activará la respuesta inmediata de las unidades de superficie.
Este protocolo de asistencia humanitaria encuentra su fundamento en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Argentina, como Estado ribereño, ejerce su potestad de control mientras cumple con la obligación internacional de proteger la vida humana en el mar. El marco legal específico regula este procedimiento de actuación ante solicitud de la flota pesquera extranjera para evitar que el refugio climático se convierta en una ventaja operativa para los infractores.
OTRAS NOTICIAS:
La flota pesquera nacional también sintió el impacto del fenómeno atmosférico y debió buscar zonas seguras para evitar daños estructurales en sus cascos. Si bien los buques argentinos conocen la dinámica de estas aguas, la presencia masiva de barcos extranjeros añade una capa de complejidad adicional a la navegación. Coordinar la convivencia de tantas unidades externas requiere un esfuerzo de comunicación radial que no admite pausas ni errores de interpretación.
La permanencia de estos pesqueros se estima en aproximadamente tres días, siempre supeditada a la evolución de la presión atmosférica en el sur del continente. Durante este tiempo, los capitanes tienen la obligación de mantener escucha permanente y reportar su posición de manera manual como respaldo. Esta redundancia en el flujo de datos es lo que permite a la autoridad marítima sostener el orden sobre un volumen de tráfico tan elevado.
OTRAS NOTICIAS:
El desafío logístico real comenzará con la salida ordenada de los buques extranjeros una vez que el viento amaine y las olas recuperen su ritmo habitual. La Prefectura deberá constatar que cada una de las 140 unidades cruce el límite de la zona económica sin haber realizado una sola captura de calamar o merluza. El operativo estatal concluirá recién cuando el último barco regrese a aguas internacionales, devolviendo al Mar Argentino su fisonomía de control cotidiano.
















