
CAME registró una baja interanual del 3,2% en abril y el comercio minorista acumula un retroceso del 3,5% en lo que va de 2026.

Las ventas minoristas de las pymes volvieron a caer en abril y confirmaron que el consumo sigue sin mostrar una recuperación sostenida. De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la baja fue del 3,2% interanual a precios constantes. Con ese resultado, el comercio acumula una contracción del 3,5% en los primeros cuatro meses del año.
El dato también marca una continuidad preocupante para los comercios de cercanía. Abril fue el duodécimo mes consecutivo con variaciones interanuales negativas en las ventas minoristas. La serie de retrocesos empezó en mayo del año pasado, cuando se cortó un ciclo de cinco meses con mediciones positivas.


En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes mostró una caída del 1,3%frente a marzo. Esto indica que la baja no solo responde a la comparación con el año anterior, sino que también hubo menor movimiento respecto del mes inmediatamente previo. El comportamiento confirma una demanda frágil, con consumidores más selectivos y comercios con menor margen de respuesta.
Desde CAME señalaron que la actividad se concentró en compras necesarias y productos de recambio estacional. Según el informe, “la actividad se orientó hacia rubros esenciales y de recambio estacional, bajo un comportamiento de compra marcado por la búsqueda de financiamiento y bonificaciones”. La frase describe un escenario donde el consumidor posterga gastos, compara precios y busca promociones antes de definir una compra.
OTRAS NOTICIAS:
La rentabilidad también aparece condicionada por el aumento de costos. La entidad empresaria indicó que “el incremento en las erogaciones operativas y los servicios básicos limitó la capacidad de maniobra y la rentabilidad de los establecimientos pyme”. Para muchos locales, vender menos convive con alquileres, tarifas, salarios, impuestos y costos financieros más altos.
El relevamiento mostró que el 53,3% de los comerciantes reportó una situación económica estable respecto del año anterior. Ese porcentaje creció 2,5 puntos frente a marzo, aunque no necesariamente implica mejora. En muchos casos, la estabilidad se da sobre niveles bajos de venta y con estrategias defensivas para sostener la actividad.
Las expectativas hacia los próximos doce meses también reflejan cautela. El 49% de los encuestados cree que su situación se mantendrá igual, mientras que el 37,2% espera una mejora y el 13,8% proyecta un retroceso. En materia de inversión, el panorama es aún más restrictivo: el 58,7% considera que el contexto no es favorable para realizar desembolsos.
OTRAS NOTICIAS:
El canal digital mostró una dinámica distinta, aunque insuficiente para revertir la caída general. Las ventas online de comercios con local a la calle crecieron 8% interanual y subieron 0,7% frente a marzo en la medición desestacionalizada. Sin embargo, ese avance no alcanzó para compensar la pérdida registrada en el conjunto de las ventas minoristas.
Por rubros, seis de los siete sectores relevados terminaron abril en terreno negativo. Las mayores caídas se registraron en Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja del 12,3% interanual; Perfumería, con un retroceso del 7,2%; y Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción, con una merma del 4,2%. La única excepción fue Farmacia, que creció 6,1% interanual y acumula una suba del 3% en el año.
En Alimentos y bebidas, las ventas bajaron 3,1% interanual y acumulan una caída del 4,6% en 2026. Textil e indumentaria retrocedió 3,7% en abril y acumula una baja del 5,6%, mientras que Calzado y marroquinería tuvo una disminución más leve, del 0,5% interanual. El mapa final muestra un consumo todavía defensivo, con hogares que priorizan lo esencial y comercios que necesitan más ventas, mejores condiciones de financiamiento y menor presión de costos para recuperar oxígeno.















