
Las ventas pyme volvieron a caer y los comercios ya frenan inversiones por la baja demanda
Actualidad11/05/2026
Sergio BustosEl movimiento en los comercios pyme volvió a mostrar señales de enfriamiento durante abril. Las ventas minoristas registraron una caída interanual del 3,2% a valores constantes y acumularon un retroceso del 3,5% en el primer cuatrimestre del año. A eso se sumó una baja mensual del 1,3%, un dato que terminó de consolidar un escenario de menor actividad en buena parte del sector.

Aunque más de la mitad de los comerciantes consultados aseguró que su situación se mantiene estable respecto del año pasado, la percepción positiva todavía no logra traducirse en recuperación concreta del consumo. El 53,3% de los propietarios indicó que atraviesa un presente similar al de 2025, mientras que el segmento que describió una situación desfavorable bajó del 42,2% al 39,6%.
El deterioro apareció con más fuerza en los rubros vinculados al consumo no esencial. El mayor retroceso se observó en Bazar y decoración, que registró una caída del 12,3%. También quedaron entre los sectores más afectados Perfumería, con una baja del 7,2%, y Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción, que retrocedió un 4,2%.


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La única excepción dentro del relevamiento fue Farmacia. Ese rubro consiguió sostener números positivos y mostró una mejora interanual del 6,1%, impulsada principalmente por productos esenciales y compras de reposición. El resto de los sectores terminó abril con resultados negativos y ventas limitadas por la cautela de los consumidores.
En los comercios empezó a repetirse un comportamiento que ya se volvió habitual en los últimos meses: compradores concentrados en promociones, cuotas y descuentos. Según el informe de CAME, la demanda se orientó sobre todo a productos básicos y artículos estacionales, mientras los gastos fijos y el incremento de costos operativos achicaron la rentabilidad de muchos negocios.
En paralelo, las ventas online mostraron una dinámica distinta. Los comercios con local a la calle registraron una suba interanual del 8% en operaciones digitales y un incremento mensual desestacionalizado del 0,7%. Sin embargo, ese crecimiento no alcanzó para compensar la caída del consumo presencial ni modificar la tendencia general del sector minorista.
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Las dudas sobre el escenario económico también impactaron sobre las decisiones a futuro. El 58,7% de los comerciantes consideró que no es un buen momento para invertir, mientras que apenas el 12,6% evaluó el contexto como favorable para realizar desembolsos. Otro 28,7% prefirió mantenerse sin una definición clara sobre posibles proyectos.
Pese a ese escenario, una parte importante del sector todavía mantiene expectativas moderadas de recuperación. El 37,2% de los encuestados cree que la situación podría mejorar en los próximos doce meses. Aun así, casi la mitad sostuvo que no espera cambios significativos en el corto plazo y proyecta un mercado todavía estancado.
La incertidumbre sobre los precios de reposición, el bajo nivel de demanda interna y el peso creciente de los costos fijos aparecen hoy como las principales preocupaciones de los comerciantes pyme. En muchos casos, el margen operativo quedó condicionado por aumentos de servicios básicos y gastos corrientes que avanzaron por encima de las ventas.
El informe de CAME reflejó además que la recuperación del sector depende cada vez más de una mejora del poder adquisitivo. Sin una recomposición sostenida del ingreso real y con el consumo todavía contenido, buena parte de los pequeños comercios continúa operando con cautela y evitando asumir nuevos riesgos financieros.














