
Atraparon a un pastor evangélico acusado por un homicidio que llevaba tres años impune
Policiales12/05/2026
REDACCIÓNUn hombre de 46 años fue detenido en Virrey del Pino por un crimen de 2021. Se escondía en una iglesia del conurbano mientras su hijo ya cumplía condena.

Un incidente vial fortuito terminó siendo la trampa que cerró una búsqueda de tres años en el oeste del conurbano bonaerense. El sospechoso, un hombre de 46 años, llegó a la esquina de Gorostiaga y Colastiné para verse con una persona con la que chocó días atrás. Ignoraba que el encuentro estaba monitoreado por detectives de la Federal que esperaban el momento exacto para identificarlo y llevárselo esposado.
Durante todo este tiempo, el imputado logró pasar desapercibido bajo una identidad que nadie en su entorno cuestionaba. Se presentaba como “pastor” evangélico y participaba activamente dentro de una comunidad religiosa de la zona. Los investigadores de la PFA confirmaron que esta fachada le permitió estar oculto en la zona oeste mientras pesaba sobre él un pedido de captura nacional e internacional.
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El expediente que lo mantenía en las sombras se originó a mediados de marzo de 2021 en González Catán. Aquella noche, una pareja que estaba estacionada fue abordada por dos hombres que buscaban llevarse el dinero y sus pertenencias. El intento de escape de las víctimas terminó en tragedia cuando los atacantes abrieron fuego a quemarropa contra el vehículo.
El proyectil que impactó en la cadera de la mujer fue solo una parte de la violencia desplegada en el lugar aquel día. Su pareja, quien conducía el rodado, recibió heridas letales que le provocaron la muerte casi de inmediato tras chocar contra un poste a pocos metros del sitio del asalto. Los asaltantes no se detuvieron ante el siniestro, sino que se acercaron al auto siniestrado para completar el robo antes de huir.
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La trama familiar le da un matiz particular a esta detención, ya que el primer involucrado en el hecho recibió sentencia hace casi un año. En junio de 2023, la justicia dictó una condena de 21 años de prisión efectiva a quien hoy es señalado como el hijo del hombre recién capturado en Virrey del Pino. La detención del padre cierra un círculo que la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Especializada en Homicidios de La Matanza buscaba completar desde hace tiempo.
El fiscal José Maroto fue quien le dio el impulso final a la búsqueda al ordenar a la División Homicidios que intensificara las tareas de campo. La orden de detención por homicidio agravado estaba en manos del Juzgado de Garantías N° 2, a cargo de Agustín Pablo Gossn. Con la captura realizada en plena vía pública, se evitó la necesidad de un allanamiento domiciliario que pudiera alertar al entorno del acusado.
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La vigilancia discreta en las calles de Virrey del Pino fue la clave para atrapar al hombre de nacionalidad argentina sin darle margen de maniobra. Los agentes federales utilizaron el dato del incidente de tránsito previo como el anzuelo necesario para que el prófugo saliera de su refugio religioso. Al llegar a la cita pactada, la identificación resultó inmediata y el operativo se resolvió sin incidentes violentos.
La vida del prófugo como líder religioso en el conurbano formó parte de la estrategia de ocultamiento sistemático que frustró los intentos previos de localización. Esa cobertura social dentro de la congregación le brindaba una red de contención que hacía difícil sospechar de su pasado delictivo. La persistencia de las tareas de inteligencia criminal permitió reconstruir sus movimientos y detectar su vulnerabilidad en los desplazamientos urbanos cotidianos.
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El futuro procesal del ahora detenido depende de las audiencias que se llevarán a cabo próximamente en el Departamento Judicial de La Matanza. Su situación es compleja debido al antecedente de la condena firme de su familiar y la gravedad de los disparos efectuados contra la pareja en 2021. La justicia deberá resolver ahora cuál fue su rol exacto en el ataque que dejó un muerto y una herida de bala en el corazón de González Catán.















