
La desaprobación de Milei bajó a su techo histórico: Adorni, inflación y corrupción, son las principales causas
Política16/05/2026
REDACCIÓNUn nuevo relevamiento nacional ubica al mandatario en el séptimo lugar de popularidad, mientras crece la presión social por la renuncia del jefe de Gabinete.

El capital político que sostenía la gestión de Javier Milei muestra signos de un desgaste acelerado. Según el último informe de Management & Fit, la desaprobación del Gobierno escaló al 54,3%, la cifra más alta registrada desde el inicio del mandato. Este rechazo se correlaciona con un hundimiento de casi 12 puntos en la percepción positiva de la economía, que hoy apenas alcanza el 15,4% entre los consultados.
La crisis de confianza tiene un epicentro claro en las figuras más cercanas al Presidente. El escándalo por los créditos del Banco Nación para funcionarios y las irregularidades financieras impactaron de lleno en la imagen de Manuel Adorni, quien cerró el ranking como el dirigente con peor diferencial del país. Para el 55,1% de los encuestados, el actual jefe de Gabinete debería abandonar su cargo de forma inmediata tras las revelaciones de las últimas semanas.


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La mirada de la sociedad sobre la transparencia administrativa se volvió crítica ante los hechos de dominio público. Un contundente 67,4% de la muestra considera que el otorgamiento de líneas crediticias privilegiadas para miembros del Ejecutivo configura un acto de corrupción. Esta percepción se traslada al entorno íntimo de Milei: el 59% de los ciudadanos responsabiliza directamente al mandatario o a su círculo cercano por las polémicas vinculadas a la firma $Libra.
En el plano de las preocupaciones cotidianas, la tregua de precios parece haber terminado para la opinión pública. La inflación volvió a ser el principal problema del país con el 28,3% de las menciones, creciendo más de cinco puntos en solo dos meses. Detrás de la urgencia económica, la corrupción y la desocupación completan el podio de las inquietudes que le ganan terreno al optimismo oficialista.
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El desplazamiento de Milei en la tabla de popularidad es nítido. El Presidente, que hasta hace poco dominaba los primeros puestos, quedó relegado al séptimo lugar entre 16 dirigentes evaluados. Con un diferencial negativo de -17,8 puntos, el mandatario fue superado por figuras como Patricia Bullrich, quien lidera el ranking con la mayor imagen positiva del lote, y gobernadores como Ignacio Torres y Maximiliano Pullaro.
El informe, que procesó 2.200 casos en todo el territorio nacional, refleja también el hundimiento de Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia se ubica en el penúltimo escalón del ranking, solo por encima de Adorni, con un rechazo que escala al 54%. Esta caída de los "propios" arrastra la aprobación general de la gestión, que en abril sufrió una baja de casi diez puntos porcentuales.
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La comparación con otros referentes de la política nacional muestra un escenario de fragmentación. Mientras dirigentes opositores como Diego Santilli o Myriam Bregman mantienen diferenciales menos traumáticos que el del Presidente, figuras de peso histórico como Cristina Kirchner o Mauricio Macri permanecen en el fondo de la tabla junto a los funcionarios más desgastados del oficialismo actual. Milei hoy se encuentra en una zona gris, lejos del podio y cerca de la zona de mayor rechazo.
El pesimismo sobre lo que viene es otro de los datos que encienden alarmas en la Casa Rosada. Las expectativas optimistas respecto al futuro económico cayeron 8,6 puntos, dejando a un tercio de la población con esperanzas de mejora. Para la mayoría, la realidad de los bolsillos pesa más que el discurso oficial, lo que explica que el diferencial entre la imagen positiva de Milei (29,8%) y su negativa (47,6%) sea cada vez más ancho.
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El relevamiento de Management & Fit deja un panorama de debilidad para un Gobierno que atraviesa su mes más complejo en términos de imagen. La persistencia de la inflación como amenaza latente y la falta de "gestos" ante los cuestionamientos éticos de sus funcionarios principales aparecen como los motores de una caída que todavía no encuentra piso. La confianza, ese activo que Milei supo construir con velocidad, hoy se escurre al mismo ritmo que la aprobación de su gestión.
Fuente: Clarín
















