
Vaca Muerta ya cambió el corazón de YPF y dejó atrás a históricos yacimientos
Actualidad18/05/2026
REDACCIÓNLa petrolera volvió a crecer fuerte en abril y el avance del shale empezó a desplazar cada vez más a los bloques convencionales.

La producción petrolera de YPF volvió a mostrar en abril hasta qué punto Vaca Muerta dejó de ser una apuesta para transformarse en el verdadero centro operativo de la compañía. El crecimiento del shale empujó otro salto interanual cercano al 14% y terminó profundizando un cambio que ya impacta sobre el mapa energético argentino y sobre el peso de los yacimientos convencionales históricos.
La petrolera alcanzó una producción operada de 387.053 barriles diarios, con un incremento mensual de 1,74% y una mejora interanual de 13,98%. Pero detrás del dato general apareció una señal todavía más fuerte: la Cuenca Neuquina ya aporta más del 93% de todo el petróleo producido por la empresa.


El número refleja el rumbo que impulsa el presidente de YPF, Horacio Marín, quien planteó como objetivo orientar completamente la compañía hacia el no convencional. El avance del shale dentro de la estructura productiva dejó a los desarrollos tradicionales cada vez más relegados y aceleró la transformación interna de la petrolera estatal.
Dentro de ese esquema, La Amarga Chica volvió a convertirse en uno de los motores centrales del crecimiento. El bloque alcanzó una producción de 89.864 barriles diarios y quedó apenas a 202 barriles de igualar a Loma Campana, el área históricamente más fuerte de YPF en Vaca Muerta.
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La diferencia mínima entre ambos bloques terminó mostrando cómo cambió el equilibrio interno dentro de la compañía. Mientras Loma Campana produjo 90.066 barriles diarios, La Amarga Chica se acercó a un nivel histórico y confirmó el peso creciente de las áreas operadas junto a Vista Energy.
El avance del shale también quedó reflejado en el desempeño del corredor integrado por Loma Campana, La Amarga Chica, Bandurria Sur y La Angostura Sur. Ese conjunto de bloques alcanzó una producción total de 294.644 barriles diarios y ya representa el 76% de toda la producción operada por YPF.
Otra de las áreas que mostró fuerte expansión fue La Angostura Sur I, que registró un crecimiento mensual de 22,3%. El bloque llegó a 38.592 barriles diarios y empezó a consolidarse entre los desarrollos más dinámicos del portfolio no convencional de la empresa.
El crecimiento de Vaca Muerta también arrastró a otras áreas estratégicas dentro de la Cuenca Neuquina. Bandurria Sur alcanzó 61.793 barriles diarios y explicó casi el 16% de toda la producción operada por la petrolera durante abril. En paralelo, Aguada del Chañar superó los 20 mil barriles diarios y La Angostura Sur II agregó otros 14.329 barriles diarios.
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Aunque la producción neuquina todavía quedó levemente por debajo del récord alcanzado en enero de 2026, los números mostraron una tendencia sostenida hacia el crecimiento del shale. La diferencia respecto del máximo histórico fue apenas de 0,83%, un dato que dentro del sector interpretan como señal de estabilidad operativa y consolidación del modelo no convencional.
Mientras Vaca Muerta acelera, los yacimientos convencionales empezaron a perder protagonismo dentro de la estructura de YPF. Manantiales Behr, uno de los activos históricos de la Cuenca del Golfo San Jorge y recientemente vendido a PECOM, cayó 1,9% y cerró abril con 25.166 barriles diarios. Algo similar ocurrió en Chachahuen Sur, que retrocedió 0,6% y terminó el mes con 11.006 barriles diarios.
El contraste entre ambos modelos productivos aparece cada vez más marcado. Por un lado, el shale concentra inversiones, crecimiento y expansión operativa. Por el otro, los campos maduros muestran señales de desaceleración mientras YPF profundiza una estrategia donde Vaca Muerta ya no funciona como complemento, sino como eje casi absoluto de toda la compañía.














