
Escondió más de un kilo de marihuana en la rueda de un auto y lo atraparon
Policiales22/05/2026
REDACCIÓNEl conductor cruzó la frontera desde Bolivia en un coche particular y pretendía llegar a San Luis, pero una inspección a fondo en Simoca frustró el plan.

Un cargamento de estupefacientes que cruzó la frontera norte de Argentina terminó incautado a mitad de camino durante un control de rutina en el sur tucumano. El trayecto que unía el Estado Plurinacional de Bolivia con la provincia de San Luis quedó interrumpido sobre la Ruta Nacional 157. Los uniformados apostados en la localidad de Río Seco detectaron una anomalía mecánica que derivó en un operativo de narcotráfico.
El conductor viajaba solo a bordo de un Renault Fluence cuando los agentes le ordenaron detener la marcha para realizar una verificación de rutina. El coche, al mando de un ciudadano argentino mayor de edad, aparentaba tener toda la documentación en regla a simple vista. Sin embargo, la inspección minuciosa del rodado cambió por completo el destino de un viaje que pretendía recorrer más de mil kilómetros.
OTRAS NOTICIAS:
La experiencia de los efectivos en la detección de cargamentos ocultos se concentró rápidamente en el sector delantero del vehículo que provenía de Bolivia con destino a San Luis. Una pequeña irregularidad en la zona del motor llamó la atención del personal asignado a la vigilancia vial en Simoca. Detrás del guardaplast, en el sector interno del "pasa rueda delantero derecho", descubrieron un bulto extraño que no correspondía a las piezas originales de la carrocería.
El desarme de la estructura plástica confirmó las sospechas iniciales de los uniformados al dejar al descubierto un envoltorio sospechoso. La droga estaba acondicionada bajo la modalidad de "doble fondo", un método diseñado exclusivamente para burlar las inspecciones visuales rápidas en las rutas. Los bloques de sustancia vegetal no ocupaban espacio en el habitáculo ni en el baúl, lo que demuestra una planificación específica para el traslado.
OTRAS NOTICIAS:
El personal de la Sección "Monteros", que depende directamente del Escuadrón 71 "Aguilares", extrajo cinco paquetes amorfos envueltos en nylon negro de la cavidad mecánica. Horas después, los peritos confirmaron mediante la prueba de campo Narcotest que se trataba de "cannabis sativa" con un peso total de 1 kilo 399 gramos. Con estos elementos contundentes, la Secretaría del Juzgado Federal de Tucumán Nº 3 asumió el control directo de las actuaciones legales.
La orden del magistrado a cargo determinó la inmediata detención del chofer, quien quedó incomunicado a disposición de las autoridades judiciales. El automóvil particular utilizado para el transporte internacional de la sustancia también quedó secuestrado en el asiento de la fuerza de seguridad. La Justicia busca determinar si el sospechoso actuaba como un simple eslabón de transporte o si formaba parte de una red organizada.
OTRAS NOTICIAS:
Este tipo de hallazgos pone de manifiesto la mutación en los métodos de contrabando hacia cargamentos de menor escala pero con un alto nivel de sofisticación logística. Las bandas criminales recurren con mayor frecuencia al uso de espacios milimétricos en la estructura del motor para evitar las revisiones superficiales. Esta táctica obliga a los agentes viales a realizar chequeos mucho más profundos en la parte estructural de los rodados.
La ruta funciona históricamente como una vía de conexión interjurisdiccional para el movimiento comercial y turístico en el norte del país. En esta oportunidad, el puesto de control estratégico transformó el lugar en un punto de quiebre definitivo para el flujo de sustancias ilegales. La interrupción del viaje impidió que la marihuana ingresara al mercado de consumo de la provincia de San Luis.
OTRAS NOTICIAS:
Las autoridades judiciales centran ahora sus esfuerzos en reconstruir el origen exacto del cargamento dentro del territorio boliviano. Resta establecer quiénes facilitaron el vehículo acondicionado en la frontera y cuál era la célula receptora que esperaba la mercadería. Los investigadores reconocen que desarticular este circuito requiere cruzar datos con otras fuerzas federales para identificar a los verdaderos dueños del negocio.
















