El Auto Fantástico fue multado en Nueva York sin salir del museo

Actualidad25/05/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

KITT recibió una infracción por exceso de velocidad en Brooklyn, pero el museo asegura que el vehículo lleva años exhibido en Illinois.

Multa al Auto Fantastico
Multa al Auto Fantastico

El caso parece salido de una escena absurda de televisión, pero terminó convertido en una infracción real dentro del sistema de tránsito de Nueva York. KITT, el famoso auto de El Auto Fantástico, recibió una multa por exceso de velocidad en una zona escolar de Brooklyn. El problema es que el vehículo lleva años estacionado dentro del Museo Volo, en Illinois.

La citación llegó por correo al museo, reconocido por su colección de autos de cine y televisión. Según el documento oficial, la réplica del Pontiac Firebird Trans Am fue captada circulando a 36 millas por hora en una zona donde el límite era de 25. La multa era de 50 dólares, una cifra menor, pero el error abrió una pregunta mayor: cómo un auto inmóvil terminó asociado a una falta de tránsito a más de 800 millas de distancia.

Desde el museo explicaron que el vehículo no salió de exhibición en años. Para respaldar esa versión, difundieron la multa y también imágenes de seguridad que mostrarían a KITT estacionado dentro de sus instalaciones en el mismo momento en que la cámara de tránsito lo registraba supuestamente en Brooklyn. La explicación más probable apunta a un error del sistema automático de lectura de matrículas.


OTRAS NOTICIAS:

Fútbol o F1 en redes Imagen IA GeminiLos "fierros" o la "redonda": Belgrano y Colapinto pelearon por internet en un domingo de redes y pantallas compartidas


El auto exhibido utiliza una placa decorativa con la palabra “KNIGHT”, en referencia a “Knight Rider”, la serie que lo convirtió en ícono de la televisión de los años 80. El museo cree que el sistema confundió esa matrícula con la de otro vehículo que sí circulaba por Nueva York. Ese cruce equivocado habría generado la infracción y enviado la multa al lugar menos pensado.

Jim Wojdyla, director de marketing del Museo Volo, contó que al principio pensaron que todo era una cargada. “Pensamos que era una broma”, señaló al describir la reacción inicial. Pero después verificaron la infracción en el sistema oficial de la ciudad y confirmaron que la multa existía realmente.

El director del museo, Brian Grams, decidió no dejar pasar el episodio. Aunque el monto no justificaba una pelea larga, la institución pidió una audiencia formal para impugnar la citación. El objetivo no era solo evitar el pago, sino entender cómo una cámara de tránsito terminó vinculando a un vehículo de colección con una infracción ocurrida en otra ciudad y en otro estado.

El caso se volvió viral porque el protagonista no era cualquier auto. Durante décadas, KITT fue recordado como un vehículo inteligente capaz de conducirse solo, resolver situaciones imposibles y anticiparse al peligro. Más de 40 años después del estreno de la serie, terminó atrapado en una situación mucho menos futurista: un posible error administrativo generado por tecnología automatizada.


OTRAS NOTICIAS:

Caro Pardíaco fotograma NetflixNetflix cambia las reglas de la ficción nacional con el humor de Caro Pardíaco


Nueva York cuenta con cientos de cámaras automáticas de velocidad en zonas escolares. Según la ciudad, esos dispositivos funcionan las 24 horas, los siete días de la semana, y emiten multas cuando un vehículo supera el límite permitido por más de 10 millas por hora. El sistema busca reducir infracciones, pero el volumen masivo de sanciones también abrió debates sobre errores, placas mal leídas y problemas de identificación.

La tecnología utilizada se conoce como ALPR, por las siglas en inglés de reconocimiento automático de matrículas. Funciona mediante cámaras y software de lectura óptica de caracteres, que comparan letras y números con bases de datos oficiales. El inconveniente aparece cuando el sistema interpreta mal una placa, confunde caracteres similares o vincula una matrícula decorativa con un vehículo equivocado.

Un portavoz del Departamento de Finanzas de Nueva York confirmó que el caso quedó bajo revisión. El episodio expuso una falla posible dentro de un sistema diseñado para procesar millones de datos de manera automática. En ese contexto, la historia de KITT funcionó como un ejemplo llamativo de los límites que todavía pueden tener estas herramientas.

Especialistas recomiendan que cualquier persona que reciba una multa dudosa revise con atención las fotos de la infracción. También aconsejan verificar fecha, hora, ubicación, modelo y color del vehículo señalado. Si aparecen inconsistencias, lo indicado es pedir una audiencia formal y reunir pruebas como cámaras de seguridad, registros de GPS o documentación del auto.

El Museo Volo busca ahora que la ciudad anule la infracción y explique cómo ocurrió la confusión. Mientras tanto, la historia dejó una ironía difícil de superar: el auto que en la ficción parecía adelantado a su tiempo quedó atrapado por un error de una tecnología moderna. KITT no salió del museo, pero igual terminó figurando como si hubiera acelerado en una calle de Brooklyn.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17