
Bancarios cobrarán casi $2,5 millones de ingreso inicial por el aumento de junio
Actualidad16/07/2026
REDACCIÓNLa suba fue del 2,9% y mantiene el ajuste por inflación. El ingreso inicial total llegará a $2.481.855, mientras otros gremios buscan recuperar terreno.

Los empleados bancarios recibirán una actualización salarial del 2,9% correspondiente a junio, con impacto sobre todos los conceptos incluidos en sus remuneraciones. El acuerdo elevará el sueldo inicial del sector a $2.412.128,22. Al sumar la participación en las ganancias, el ingreso total alcanzará los $2.481.855,32.
El adicional vinculado con las ganancias quedó establecido en $69.727,10 para la categoría inicial. La mejora se aplicará sobre los salarios brutos, normales, habituales y totales, tanto remunerativos como no remunerativos. También comprenderá los adicionales convencionales y aquellos acordados por fuera del convenio.


La Asociación Bancaria, encabezada por Sergio Palazzo, cerró el entendimiento con las cámaras empresariales después de conocerse la inflación del mes pasado. El gremio mantiene un mecanismo que corrige los salarios en función de la variación de precios. Esa fórmula ubicó nuevamente a los bancarios entre los trabajadores con mayores ingresos iniciales registrados en convenios colectivos.
Durante el primer semestre de 2026, los salarios bancarios acumularon un incremento del 16,8% sobre los valores de diciembre. La cifra coincide con la inflación nacional acumulada durante los primeros seis meses del año. El esquema evita que las actualizaciones queden congeladas durante largos períodos de negociación.
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El acuerdo también fijó en $2.150.328,87 el monto mínimo que recibirán los trabajadores por el Día del Bancario. Esa suma todavía podrá modificarse mediante las próximas correcciones salariales. La celebración se realiza cada 6 de noviembre y constituye uno de los adicionales más importantes del convenio.
Las partes resolvieron conservar durante julio y agosto el mismo mecanismo utilizado hasta ahora. La evolución de los salarios continuará vinculada con los datos mensuales del Índice de Precios al Consumidor. La negociación formal volverá a abrirse en la segunda quincena de septiembre.
La situación bancaria contrasta con la realidad de actividades que arrastran una mayor pérdida de poder adquisitivo. En la Unión Obrera Metalúrgica, cerca del 60% de los trabajadores cobra un básico de $1.036.390, por debajo de los valores considerados necesarios para cubrir una canasta familiar. La rama siderúrgica lleva dos años sin acordar incrementos específicos.
Empresarios y representantes de la UOM comenzaron a evaluar fórmulas que no dependan exclusivamente de la inflación. El deterioro de los ingresos y la crisis de la actividad obligaron a explorar mecanismos de recomposición adicionales. Las conversaciones se reanudaron luego de que la Justicia reconociera las facultades de los delegados designados por la intervención sindical.
El fallo de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo destrabó una discusión que permanecía paralizada. La resolución habilitó al interventor Alberto Biglieri a designar representantes para negociar acuerdos paritarios. Las cámaras empresarias y los sindicalistas continuarán las reuniones durante los próximos días.
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Los empleados de comercio también iniciarán conversaciones por los salarios correspondientes al trimestre julio-septiembre. El acuerdo anterior contempló un aumento del 5% en tres tramos, además de una suma fija no remunerativa de $20.000. El sindicato buscará compensar la diferencia entre ese incremento y la inflación acumulada.
La negociación mercantil se desarrollará con una actividad afectada por la caída del consumo, el cierre de negocios y el aumento de locales vacíos. Las empresas advierten sobre dificultades para incorporar nuevos costos salariales. El gremio encabezado por Armando Cavalieri pretende evitar que los ingresos sigan perdiendo capacidad de compra.
El contraste entre bancarios, metalúrgicos y mercantiles muestra una estructura salarial cada vez más desigual. Los primeros conservan ajustes mensuales vinculados con la inflación, mientras otros sectores dependen de negociaciones demoradas o sumas no remunerativas. La discusión de los próximos meses estará centrada en cómo recomponer los salarios rezagados sin profundizar los problemas de actividades con menor nivel de ventas o producción.














