
Jonatan Gómez denunció amenazas por una deuda vinculada al juego online
Actualidad28/05/2026
REDACCIÓNEl exjugador de Racing y actual futbolista de Sarmiento de Junín aseguró que fue obligado a firmar pagarés por USD 505.000 y la Justicia santafesina investiga el caso.

El futbolista Jonatan Gómez, exjugador de Rosario Central y Racing, y actualmente integrante del plantel de Sarmiento de Junín, quedó en el centro de una investigación judicial en Santa Fe tras denunciar amenazas y presuntas maniobras extorsivas vinculadas a una deuda originada en una plataforma clandestina de casino online. El caso involucra pagarés por USD 505.000, embargos sobre bienes y una causa penal en trámite.
Según la denuncia presentada por el mediocampista, el conflicto comenzó con una deuda inicial de USD 50.000 generada durante una mala racha de juego en una plataforma llamada Lexus, donde habría participado en ruleta y otros juegos de azar. Con el paso de los meses, de acuerdo con su versión, esa deuda fue reclamada mediante presiones personales y amenazas directas.


El abogado de Gómez, Paul Krupnik, explicó que existen dos líneas de investigación en la ciudad de San Lorenzo. “Una tiene que ver con una organización que opera el juego clandestino en Santa Fe. La otra, con la suscripción de pagarés que se hicieron mediante mecanismos extorsivos por un monto muy alto, de medio millón de dólares”, sostuvo en declaraciones radiales.
El letrado también señaló que uno de los presuntos integrantes de la organización dedicada al juego clandestino sería primo de la esposa del futbolista. Según afirmó, el caso no está vinculado con apuestas deportivas, sino con juegos de casino online clandestino. “Esto no tiene que ver con apuestas deportivas, es más con las maquinitas, ruleta. A él lo llevaron bajo amenaza a una escribanía”, indicó.
De acuerdo con los elementos reunidos en la denuncia, los reclamos por el dinero se habrían realizado mediante llamados y mensajes de WhatsApp. Gómez sostuvo que eliminó parte de esas comunicaciones de su teléfono para evitar que su familia tomara conocimiento de la situación. La investigación intenta reconstruir ahora cómo se originó la deuda, qué personas intervinieron y de qué manera se llegó a la firma de los documentos.
Uno de los episodios mencionados por el jugador habría ocurrido en el predio donde entrena con Sarmiento de Junín. Según su presentación, dos hombres vinculados a la operatoria de la plataforma clandestina lo habrían amenazado frente a compañeros del plantel y le advirtieron que si no cancelaba la deuda “iba a tener consecuencias”. Luego, siempre según la denuncia, los mismos involucrados se habrían presentado en un domicilio familiar para exigir el pago.
La situación escaló el 29 de octubre de 2025, cuando Gómez fue a una escribanía de Junín y firmó cuatro pagarés por un total de USD 505.000. El futbolista afirmó que lo hizo bajo presión y con temor por su familia. En uno de los escritos incorporados a la investigación sostuvo: “Me obligaron a firmar en contra de mi voluntad, siendo ese monto diez veces más de lo que les debo”.
Los pagarés tenían distintos vencimientos. Uno era por USD 25.000, con vencimiento inmediato el 31 de octubre de 2025; otros dos eran por USD 180.000, con vencimientos en noviembre y diciembre; y el último ascendía a USD 120.000, previsto para enero de 2026. La diferencia entre la deuda inicial y el monto finalmente documentado es uno de los puntos centrales que deberá analizar la Justicia.
El conflicto también llegó al fuero civil y comercial. En diciembre pasado, los presuntos acreedores iniciaron una demanda para cobrar el dinero, lo que derivó en medidas sobre el patrimonio del futbolista. Desde el Juzgado de Primera Instancia Civil y Comercial de San Lorenzo 2ª Nominación se inhibieron bienes de Gómez, entre ellos una casa en el barrio cerrado Aguadas de Funes, un departamento en Rosario, un Mercedes Benz GLB 200 y cuentas bancarias.
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La defensa recurrió esa resolución porque sostiene que el monto reclamado fue inflado mediante un mecanismo intimidatorio que todavía está bajo investigación penal. Para el entorno del jugador, el reclamo civil no puede separarse de la denuncia por amenazas y presunta extorsión, ya que los pagarés habrían sido firmados en un contexto de presión.
Gómez también denunció que las intimidaciones continuaron en febrero de este año y que alcanzaron a su actual esposa. Esa nueva exposición reforzó la intervención judicial en Santa Fe y agregó otro elemento a la investigación sobre el presunto entramado de juego clandestino, reclamos de dinero y presiones personales.
El caso vuelve a poner bajo la lupa el crecimiento de plataformas ilegales de casino online y los riesgos asociados a deudas informales, cobros por fuera del sistema y posibles mecanismos de coerción. Mientras avanza la causa, la Justicia deberá determinar si los pagarés fueron firmados libremente o si existió una maniobra extorsiva para transformar una deuda de juego en un compromiso millonario.














