
Un viaje en remís y tres horas de señal celular: la reconstrucción del crimen de Agostina Vega
Policiales30/05/2026
REDACCIÓNLos registros fílmicos y la geolocalización satelital desarmaron las coartadas del sospechoso. El paso a paso de la línea de tiempo de la fiscalía.

El trayecto de seis kilómetros y medio que unió el norte con el centro de la capital provincial marcó el inicio de la secuencia fatal. Agostina Vega de catorce años traspasó el umbral de su vivienda familiar en el barrio General Mosconi durante las últimas horas del sábado 23 de mayo. La adolescente abordó un remís de alquiler tras dejar una última frase doméstica a sus allegados, asegurando que pretendía “buscar una sorpresa para su mamá”, sin saber que ingresaba a una cuadrícula vigilada por registros tecnológicos.
El reloj judicial fija el primer hito de la reconstrucción en la intersección de las calles Juan del Campillo y Mariano Fragueiro. El único detenido de la causa aguardaba a la menor en esa esquina de barrio Cofico y se encargó personalmente de abonar el costo del traslado al chofer del remís. Las cámaras de seguridad del sector captaron el momento exacto en que el empleado municipal recibió a la víctima de 14 años y la guió hacia el interior de su propiedad, el último lugar donde se la registró con vida.
OTRAS NOTICIAS:
Las pericias técnicas sobre las antenas de telefonía celular confirmaron que el dispositivo electrónico de la menor permaneció activo durante tres horas ininterrumpidas dentro de ese domicilio. Las filmaciones analizadas minuciosamente por las brigadas de la Policía de Córdoba demuestran que en ningún momento posterior se registró la salida de la joven de los límites de la propiedad. Esta ventana de tiempo digital sepultó los primeros argumentos defensivos del acusado, centrando la atención de los peritos de la Policía Científica sobre lo acontecido puertas adentro de la vivienda de Cofico.
La línea de tiempo criminal expone un tendal de testimonios falsos y maniobras de desvío plantadas de forma sistemática por el imputado durante las primeras jornadas de búsqueda. El empleado estatal intentó desvincularse del ingreso de la menor afirmando falsamente ante las autoridades que la silueta filmada por las cámaras de seguridad de la cuadra correspondía a su propia hija de 11 años. El desmoronamiento de esta coartada obligó al acusado a confesar la identidad de la víctima ante su primer patrocinio legal, provocando la renuncia de su abogado tras admitir de forma abierta que el sospechoso “mintió para proteger a su hija”.
OTRAS NOTICIAS:
El sospechoso ensayó una segunda maniobra distractoria al asegurarle directamente a la madre damnificada que había visto a la adolescente subirse por voluntad propia a un automóvil de color rojo. Esta hipótesis del auto rojo perdió fuerza de manera definitiva con el avance de las comprobaciones forenses y el entrecruzamiento de llamadas telefónicas. En simultáneo con estos desvíos, el entorno familiar comenzó a recibir mensajes de texto anónimos que pretendían enfriar los reclamos de paradero mediante frases extorsivas que aseguraban textualmente: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”.
El quiebre operativo en el vecindario de Cofico aceleró la intervención judicial a mitad de la semana tras la acumulación de denuncias civiles. Los residentes de la misma cuadra alertaron formalmente a las comisarías del sector sobre una serie de movimientos extraños durante la madrugada, forzando una inmediata readecuación de los procedimientos de inspección. Las fuerzas de seguridad ejecutaron un primer allanamiento sobre el inmueble el miércoles, recolectando rastros biológicos de vital interés para los laboratorios químicos de los tribunales cordobeses.
OTRAS NOTICIAS:
La jornada del viernes marcó la ampliación definitiva de los perímetros de búsqueda con una movilización masiva de recursos técnicos e institucionales en el sector sur de la capital. La fiscalía a cargo de las actuaciones ordenó el despliegue coordinado de una fuerza conjunta de 150 efectivos que incluyó escuadrones de caballería, infantería y canes adiestrados en la detección de restos orgánicos. Las cuadrillas viales concentraron sus tareas de rastreo terrestre en un descampado próximo a Ampliación Ferreyra, siguiendo pistas geográficas que ubicaban al empleado público en ese cuadrante periférico tras la desaparición.
El rastreo minucioso sobre las malezas densas del baldío sureño se extendió de manera ininterrumpida por más de siete horas consecutivas antes de arrojar el peor desenlace material. Los equipos especializados localizaron recipientes plásticos y envoltorios que contenían los restos humanos de la adolescente desaparecida, dando inicio inmediato a los protocolos de preservación criminal. Los peritos médicos confirmaron el carácter violento del deceso, forzando a las autoridades políticas a anular los registros de búsqueda de paradero para caratular formalmente el expediente como una investigación por muerte violenta.
OTRAS NOTICIAS:
Las determinaciones institucionales del fiscal Raúl Garzón reordenaron el escenario procesal de cara a las próximas audiencias de imputación en los tribunales cordobeses. El Ministerio Público Fiscal dispuso el levantamiento del secreto de sumario para garantizar que las nuevas representaciones legales accedan de manera irrestricta a las evidencias científicas consolidadas por los forenses. Las autoridades provinciales coordinaron una conferencia de prensa de urgencia en la Jefatura de Policía de Córdoba para transparentar la cronología de las comunicaciones y fijar las responsabilidades penales de una causa que ya no admite dilaciones ni versiones inconclusas.
Fuente: Infobae.
















