
Mindlin comparó a Vaca Muerta con el campo y proyectó un salto de US$ 24.000 millones
Actualidad01/06/2026
REDACCIÓNEl titular de Pampa Energía sostuvo que las exportaciones energéticas pueden convertirse en una de las principales fuentes de divisas del país y rechazó las críticas sobre el nivel de empleo que genera la actividad.

La discusión sobre el futuro de la economía argentina sumó un nuevo capítulo desde el sector energético. Para Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, el desarrollo de Vaca Muerta tiene capacidad para modificar la estructura de generación de dólares del país y aportar una fuente de ingresos comparable con la que históricamente representó el complejo agroexportador.
Durante su participación en el 12° Latam Economic Forum, el empresario vinculó esa posibilidad con la expansión de la producción de hidrocarburos, el crecimiento de la infraestructura de transporte y la puesta en marcha de proyectos destinados a abastecer mercados internacionales. En su análisis, el proceso todavía transita una etapa temprana y conserva un amplio margen para expandirse.


La comparación con otras experiencias productivas fue uno de los ejes de su exposición. Mindlin explicó que la formación neuquina conserva gran parte de su potencial sin desarrollar y remarcó que el nivel de explotación actual representa una fracción reducida respecto de los antecedentes registrados en Estados Unidos.
“Vaca Muerta tiene el 15% de las reservas que tenía el shale de Estados Unidos, sin embargo, solamente hemos perforado el 4% de los pozos. Esto quiere decir que está en un estado mucho más temprano de desarrollo y tiene todavía un potencial enorme para seguir creciendo”, afirmó.
OTRAS NOTICIAS
La mirada del empresario no se limitó a los recursos disponibles bajo tierra. También hizo foco en las obras necesarias para acompañar el crecimiento de la actividad, entre ellas nuevos ductos para petróleo y gas, desarrollos industriales asociados y proyectos vinculados a la exportación de gas natural licuado. Ese conjunto de inversiones aparece directamente relacionado con las proyecciones de producción que maneja la industria. Mindlin recordó que el país producía alrededor de 1,2 millones de barriles equivalentes diarios en 2020 y señaló que actualmente ese volumen alcanza los 1,6 millones.
Al mismo tiempo, planteó que la próxima década podría mostrar un incremento todavía más pronunciado. “En el 2020 Argentina producía 1,2 millones de barriles equivalentes; hoy ya estamos en 1,6 millones y las proyecciones indican que para el 2030 tendríamos que estar llegando a 2,6 millones”, sostuvo durante su exposición.
La expectativa de crecimiento aparece acompañada por una proyección económica aún más ambiciosa. Según el titular de Pampa Energía, la balanza energética podría registrar una transformación profunda en pocos años, dejando atrás los resultados negativos observados recientemente para convertirse en un importante generador de divisas.
“Pasaremos de 4.000 o 5.000 millones de dólares negativos en 2022 a un superávit de 24.000 millones de dólares en 2030. Estaríamos generando en Vaca Muerta otro sector similar al campo en su capacidad de generar dólares de exportación”, expresó.
OTRAS NOTICIAS
El empresario sostuvo que esa evolución permitiría ampliar las fuentes de ingreso de moneda extranjera y reducir la dependencia de actividades sujetas a factores climáticos o ciclos productivos específicos. También destacó el volumen de iniciativas presentadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que según indicó superan los 104.000 millones de dólares.
Hacia el tramo final de su intervención, Mindlin eligió responder a una crítica frecuente sobre la industria energética. Allí defendió la capacidad del sector para impulsar contrataciones directas e indirectas vinculadas a la construcción de infraestructura, la actividad industrial y la expansión de la producción.
“Es imposible que toda esta inversión no genere empleo. Es una descripción muy injusta decir que la energía genera poco empleo; el petróleo, el gas y la electricidad están invirtiendo una barbaridad y generando miles de puestos de trabajo”, afirmó.
La combinación entre producción creciente, nuevas obras y proyectos exportadores explica el optimismo que transmitió el ejecutivo. Bajo esa mirada, el desarrollo energético no solo aparece como una fuente de ingresos para el país, sino también como uno de los motores que podrían redefinir el mapa productivo argentino durante los próximos años.














