
El exfuncionario rechazó aportar muestras para la pericia ordenada por Lijo, mientras la defensa apunta a custodia, metadatos y edición digital.

El expediente ANDIS quedó condicionado por una prueba que todavía no pudo completarse. Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad, rechazó entregar muestras de voz para compararlas con los audios incorporados a la causa. La decisión abrió una disputa procesal sobre el alcance de la pericia y sobre el valor que podrán tener esas grabaciones dentro de la investigación.
La medida había sido ordenada por el juez federal Ariel Lijo, que pidió un análisis técnico integral sobre los archivos. El objetivo es determinar si los audios son auténticos, si mantuvieron una cadena de custodia verificable y si fueron sometidos a cortes, ediciones o alteraciones. La negativa de Spagnuolo obligó a trasladar el debate hacia el derecho de defensa y hacia los límites de una comparación biométrica en plena instrucción.


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La defensa del exfuncionario ya presentó un perito de parte y busca revocar los puntos de pericia establecidos por la fiscalía. Su planteo no se limita a rechazar el cotejo de voz, sino que apunta a revisar el origen del material incorporado al expediente. También pidió examinar los metadatos, la trazabilidad digital y la forma en que los archivos fueron preservados antes de llegar a la causa.
El cuestionamiento técnico coloca a la cadena de custodia en el centro del caso. Para la defensa, los audios no fueron resguardados con garantías suficientes y eso impide asignarles un peso probatorio pleno. Esa posición busca instalar la posibilidad de que el material haya circulado, cambiado de formato o sufrido intervenciones antes de quedar bajo análisis judicial.
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La investigación también deberá responder si los registros corresponden a grabaciones originales o a archivos intervenidos con herramientas digitales. El expediente contempla la búsqueda de indicios de edición, manipulación, clonación de voz o generación mediante inteligencia artificial. En esa línea, uno de los puntos mencionados por la defensa es el análisis de “voice cloning”, una técnica que podría alterar la identificación de una persona en un audio.
La pericia fue encomendada a Gendarmería, con intervención de peritos oficiales y de las defensas. Ese estudio deberá ordenar la información técnica disponible y establecer si existen bases confiables para atribuir las voces investigadas. El resultado será determinante para saber si los audios fortalecen la hipótesis de corrupción o si quedan debilitados por dudas sobre su integridad.
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El perito de parte también solicitó requerimientos a plataformas como YouTube, donde podría existir información relevante sobre la difusión o el origen de los archivos. Ese pedido apunta a reconstruir el recorrido digital del material antes de su incorporación al expediente. La defensa pretende conocer si los registros fueron subidos, descargados, recortados o modificados en alguna etapa previa.
Spagnuolo permanece procesado, mientras la causa conserva otros imputados pendientes de declaración. La discusión sobre las muestras de voz se suma entonces a una instrucción todavía abierta, con medidas probatorias en curso. La resolución de Lijo sobre el planteo defensivo definirá si el cotejo se sostiene o si la pericia deberá avanzar sin comparación directa con el exfuncionario.
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El caso ingresa así en una etapa donde la prueba digital pesa tanto como el contenido de los audios. No alcanza con analizar qué se escucha, porque antes la Justicia debe establecer si los archivos son confiables, completos y técnicamente atribuibles. Esa validación previa será el punto de partida para cualquier avance firme sobre los hechos investigados.
La causa ANDIS queda pendiente de una definición técnica con impacto judicial inmediato. Si la pericia confirma autenticidad, continuidad y atribución de voces, el expediente podrá apoyarse en un elemento probatorio fuerte. Si aparecen dudas sobre custodia, edición o identificación, la investigación deberá revisar el peso real de los audios antes de avanzar hacia nuevas medidas.

















