
Vivió 14 meses con una familia como si fuera una nena, pero tenía 37 años
Policiales04/06/2026
REDACCIÓNLa mujer fue detenida en Brasil después de admitir que usó una identidad falsa. La familia la había recibido, cuidado y hasta pensaba adoptarla.

Durante más de un año, una familia de Pirabeiraba, en la ciudad brasileña de Joinville, convivió con una mujer adulta creyendo que estaba cuidando a una nena de 12 años que escapaba de una situación de violencia familiar. La historia terminó el 2 de junio, cuando la Policía Civil la detuvo y la acusada confesó que había mentido sobre su edad, su identidad y el relato con el que logró ser recibida en la casa.
La mujer tiene 37 años y fue identificada por medios locales como Amanda María Sousa Oliveira. Ante la comunidad se presentó con el nombre falso de “Gabriele” y dijo que venía del estado de Pará, donde supuestamente había sufrido malos tratos. Esa versión movilizó primero a integrantes de una iglesia local, que empezaron a asistirla con dinero y después buscaron un lugar donde pudiera quedarse.


La ayuda inicial derivó en una convivencia prolongada. Una familia aceptó alojarla, la trató como a una hija y sostuvo la relación durante 14 meses sin contar con documentación oficial que acreditara quién era. La mujer evitaba cualquier trámite de identidad y usaba como explicación el temor a que su presunto padre abusivo pudiera encontrarla.
Para sostener la apariencia de vulnerabilidad, la acusada adoptó conductas asociadas a una infancia ficticia. Usaba chupete, mamadera y una mantita para dormir, hablaba con voz aguda y simulaba dependencia emocional. También decía tener autismo y otras afecciones, una explicación que utilizó para justificar comportamientos y evitar preguntas más profundas sobre su historia.
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La versión incluía otro elemento destinado a explicar su apariencia adulta. Según la investigación, decía que durante su niñez la habían obligado a tomar hormonas por los abusos sufridos, lo que supuestamente le había dejado rasgos faciales de mayor edad. Con esa construcción, logró que la familia aceptara una contradicción que después resultó central para desarmar la maniobra.
El vínculo llegó a un punto en el que sus cuidadores evaluaron adoptarla formalmente. Antes de descubrir la verdad, incluso le organizaron una fiesta de cumpleaños número 12 y pagaron medicamentos para tratar la obesidad. El detective Rodrigo Bueno Gusso señaló además que la mujer convenció a la familia de no escolarizarla, siempre bajo el argumento de que podía ser localizada por su supuesto agresor.
La sospecha apareció dentro del propio entorno familiar. Un pariente de la pareja que la había recibido detectó inconsistencias en la historia y alertó a la policía. Durante el interrogatorio, la mujer terminó admitiendo la estafa y quedó imputada por fraude y suplantación de identidad.
Tras la confesión, fue trasladada a la prisión regional de Joinville. Las autoridades indicaron que su situación judicial no se limita al caso de Pirabeiraba, ya que existen denuncias por hechos similares en São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Rio Grande do Sul y Goiás. Esa circulación entre distintos estados habría dificultado el cierre de causas anteriores.
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Uno de los antecedentes más graves ocurrió en 2023, en Nova Iguaçu, donde se presentó como “María Eduarda”, también de 12 años. Allí afirmó ser autista y víctima de rituales de brujería, y logró convencer a un exconcejal y al director de un proyecto social para niños vulnerables. Según la policía, esas personas llegaron a alquilarle y amueblarle una vivienda.
En ese caso, la investigación indicó que se insertó más de 100 agujas en el cuerpo para reforzar el relato de abuso y rituales satánicos. Las radiografías confirmaron la presencia de esas agujas, aunque después de ser arrestada quedó en libertad al día siguiente con medidas cautelares. Ese antecedente volvió a cobrar relevancia tras la nueva detención en Santa Catarina.
Por el momento, no existe una sentencia definitiva en su contra. La acusada permanece en Joinville mientras avanza la causa iniciada por la familia que la alojó creyendo que protegía a una menor. El expediente deberá determinar ahora el alcance de la maniobra y cómo se conectan las denuncias abiertas en distintos estados brasileños.








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