
El representante de Chubut en el Consejo Federal Pesquero adelantó que la obra avanza a paso firme y promete transformar la logística de reparación naval en la región.

En una entrevista exclusiva por #LA17, el secretario coordinador y representante provincial en el Consejo Federal Pesquero, Andrés Arbeletche, confirmó el avance de los trabajos en la planta naval comodorense. "Me animo a decir que vamos a tener a pleno al astillero muy en breve, dentro de este año, creo que en octubre ya tendremos una inauguración", aseguró el funcionario. Según Arbeletche, el proyecto, que permaneció abandonado durante décadas, se convertirá en un eslabón fundamental para la Patagonia.
La dependencia tecnológica de otros puertos es, para el funcionario, una anomalía que el astillero viene a corregir. "Es insólito que nuestros barcos se tengan que ir hasta Mar del Plata o Buenos Aires para poder hacer sus mantenimientos. Es algo que no tiene ningún sentido", sentenció. La obra, que cuenta con un syncrolift moderno y técnicos capacitados en el exterior, está diseñada para atender a todos los estratos: "Estamos hablando de reparaciones y mantenimiento de flota amarilla, flota colorada, pero también construcción de barcos".


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Al analizar el presente de la actividad, Arbeletche marcó una clara distinción entre la realidad operativa de Rawson y el puerto marplatense. "Tenemos la suerte de tener un caladero que está muy cercano a la costa; eso hace que tengamos una ventaja competitiva importante", señaló sobre la flota local. Esta cercanía, sumada a la modernización constante de las embarcaciones chubutenses, contrasta con el panorama en Mar del Plata, donde los costos logísticos y la antigüedad de los buques complican la rentabilidad.
El desafío pendiente para ambos distritos sigue siendo la transformación de la materia prima. "Lo que hablábamos con el intendente Guillermo Montenegro es la necesidad de buscar mecanismos para que se pueda exportar con mayor valor agregado; que no salgan bloques, que no salgan solamente cajitas de langostino entero", explicó el representante provincial. Este salto tecnológico, sin embargo, se enfrenta a la complejidad de las estructuras de costos internos del país.
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Para lograr ese cambio de escala, Arbeletche apuntó a una tríada de reformas necesarias: reducción impositiva, competitividad laboral y previsibilidad macroeconómica. "Estamos trabajando en un acuerdo para reducir más impuestos a la pesca, y que todo eso pueda permitir que se dé este salto que necesita el sector para poder invertir", detalló. Respecto a los convenios colectivos, aclaró que la búsqueda de mayor eficiencia "no implica una baja salarial", sino mecanismos más dinámicos para la producción.
El funcionario también valoró el impacto positivo que tendrá el nuevo astillero sobre el mercado local de servicios. "Hoy tenemos barcos que tienen que esperar turno en Mar del Plata porque hay pocos astilleros; eso es un costo, y al haber poca competencia el empresario cobra más caro", graficó. Con la puesta en marcha de la unidad en Comodoro, se espera que la competencia genere una baja en los valores de reparación y mantenimiento, fortaleciendo la economía regional.
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La diversificación de la matriz productiva es, según el representante, el horizonte lógico para ciudades como Comodoro Rivadavia. "La pesca va a ser una rueda de auxilio para la situación tan complicada que está atravesando la ciudad", vaticinó Arbeletche, destacando el potencial aún desaprovechado en el procesamiento de merluza. El funcionario confía en que la infraestructura naval sea el catalizador necesario para atraer inversores que busquen un compromiso a largo plazo.
Finalmente, el referente del Consejo Federal Pesquero subrayó que el desarrollo del astillero es un "buen hito de gestión del gobernador Ignacio Torres". Con una visión regional, Arbeletche concluyó que el puerto de origen es secundario frente a la importancia del beneficio compartido: "No importa que se construya en Comodoro, lo que importa es que esté en la Patagonia". La puesta en valor del predio tras 20 años de abandono marca, según su visión, el inicio de una etapa de mayor autonomía logística para el sector.
















