Neymar entra en los planes de Brasil para decidir el grupo ante Escocia

Deporte20/06/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

Ancelotti confirmó que Neymar estará disponible, aunque evaluará su respuesta física antes de definir si suma minutos desde el arranque o desde el banco.

Neymar. Foto Yuki Iwanmura - AP/LA NACION
Neymar. Foto Yuki Iwanmura - AP/LA NACION

Neymar vuelve a ocupar un lugar central en Brasil justo cuando la fase de grupos entra en su tramo de mayor presión. La Selección que dirige Carlo Ancelotti llega al cruce con Escocia con cuatro puntos, una victoria necesaria para asegurar el primer puesto y una duda que pesa sobre el armado ofensivo. El regreso del número 10 no garantiza titularidad, pero sí cambia la planificación del cuerpo técnico para un partido que puede ordenar el camino brasileño en el Mundial 2026. Después de perderse los dos primeros encuentros, Neymar queda nuevamente dentro de las opciones reales para un equipo que busca cerrar el Grupo C sin sobresaltos.

La confirmación de Ancelotti llevó tranquilidad dentro de la concentración brasileña, aunque el técnico todavía mide cada paso de la recuperación. El entrenador italiano explicó que el delantero retomará tareas de manera gradual antes del encuentro del miércoles en Miami. “Entrenará individualmente y después con el equipo. Estará disponible para Escocia”, sostuvo al referirse al estado físico del futbolista. La frase marcó un cambio importante respecto de los primeros días del torneo, cuando la lesión en el gemelo derecho obligó a Brasil a competir sin su máximo goleador histórico y a buscar variantes para sostener peso ofensivo.


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La disponibilidad de Neymar abre una posibilidad deportiva, pero no resuelve de forma automática su lugar en el once inicial. El cuerpo técnico evaluará su respuesta en las próximas prácticas antes de decidir si lo utiliza desde el arranque o si lo conserva como alternativa desde el banco. La lesión muscular de grado II en la pantorrilla derecha, sufrida el 17 de mayo, condicionó toda su preparación mundialista y exigió una recuperación especial. Por eso, Brasil necesita equilibrar la urgencia competitiva con el cuidado de un jugador que no disputa un partido oficial con la camiseta nacional desde 2023.

La ausencia del delantero obligó a la “Verdeamarela” a atravesar los dos primeros partidos sin su figura más reconocible. Neymar quedó afuera del empate 1-1 frente a Marruecos en el debut y tampoco participó de la victoria 3-0 ante Haití, resultado que acomodó a Brasil dentro de la zona. La mejora del equipo en el segundo partido le dio aire a Ancelotti, pero el cierre del grupo todavía exige una respuesta firme. Escocia suma tres unidades y necesita un resultado positivo para sostener sus chances de clasificación, por lo que el margen brasileño no permite una lectura relajada.


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El regreso potencial de Neymar también aparece en un momento de nuevas preocupaciones físicas para Brasil. Raphinha terminó con molestias musculares después del partido ante Haití y quedó bajo evaluación del cuerpo médico. Esa situación puede modificar el armado ofensivo y darle mayor peso a la presencia del número 10, incluso si su regreso se administra en minutos. Ancelotti deberá revisar el estado de ambos futbolistas antes de definir cómo reparte riesgos, jerarquía y ritmo de competencia. La semana de entrenamientos será determinante para saber si Brasil recupera una pieza decisiva o si apenas suma una carta para el tramo final del encuentro.

La figura de Neymar llega al Mundial con una carga particular dentro del seleccionado brasileño. Su convocatoria ya había instalado discusiones en Brasil por la falta de ritmo competitivo y por las molestias físicas acumuladas durante los últimos meses. Ancelotti, sin embargo, defendió su inclusión con un criterio deportivo y físico, lejos de una decisión sentimental. Esa postura ahora queda frente a su primera prueba concreta: incorporar al delantero en un partido de alta importancia sin alterar el funcionamiento que Brasil mostró en la goleada ante Haití. El regreso puede darle talento, pero también exige precisión en el manejo de tiempos.


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Brasil necesita el triunfo para quedarse con el liderazgo del Grupo C y evitar cuentas ajenas. Con cuatro puntos, la “Canarinha” depende de sí misma, pero un mal resultado frente a Escocia puede complicar su posición según lo que ocurra en el otro partido de la zona. La presencia de Neymar ofrece una alternativa de desequilibrio para abrir defensas cerradas, sostener posesiones largas y resolver jugadas en espacios reducidos. Su valor no se limita al nombre propio, porque Ancelotti también busca sumar lectura, pausa y creatividad en una fase del torneo donde cada detalle puede modificar el cruce siguiente.

El partido en Miami tendrá una doble lectura para el cuerpo técnico brasileño. Por un lado, el equipo necesita asegurar el primer puesto y confirmar la mejor versión que insinuó ante Haití. Por otro, debe cuidar a un futbolista de 34 años que arrastra una lesión reciente y todavía no acumula minutos oficiales con la Selección desde la grave lesión sufrida ante Uruguay por las Eliminatorias sudamericanas. Esa combinación vuelve prudente cualquier decisión sobre su participación. Neymar estará disponible, pero la verdadera definición pasa por cuánto puede jugar sin comprometer su recuperación.


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La expectativa brasileña queda concentrada en los próximos entrenamientos y en la evaluación final de Ancelotti. Neymar ya entró en los planes para Escocia, Raphinha será revisado por los médicos y el equipo llega al cierre del grupo con margen competitivo, pero sin espacio para distracciones. El técnico deberá decidir si usa al número 10 como titular, como revulsivo o como recurso controlado para un momento puntual del partido. La consecuencia pendiente queda en esa administración: Brasil recupera jerarquía justo antes de un cruce decisivo, aunque todavía debe resolver cómo usarla sin asumir un riesgo mayor.

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