
La low cost canceló servicios entre el jueves y el viernes, operó con tres aviones de once y no precisó cuándo normalizará su actividad.



Flybondi llegó a la antesala de las vacaciones de invierno con una operación reducida y 23 vuelos cancelados en dos días. La compañía suspendió servicios programados entre el jueves 2 y el viernes 3 de julio. En ese período, según información del sector aeronáutico, trabajó con apenas tres aviones disponibles sobre una flota compuesta por once aeronaves.
La situación impactó en un momento sensible para el mercado aéreo doméstico. El receso escolar comienza en Córdoba, Mendoza, San Juan, San Luis y Santa Fe, provincias donde aumenta la demanda de viajes durante la temporada invernal. La reducción de capacidad operativa expuso a pasajeros con vuelos previstos a demoras, reprogramaciones o cancelaciones.


OTRAS NOTICIAS:
Las suspensiones se distribuyeron en dos jornadas consecutivas. El jueves se cancelaron 10 vuelos, mientras que el viernes la cifra subió a 13 servicios. La secuencia profundizó la incertidumbre sobre la posibilidad de que la empresa recupere una operación regular en los próximos días.
El dato más sensible aparece en la relación entre flota declarada y aviones efectivamente utilizados. Flybondi cuenta con once aeronaves, pero solo tres operaron durante las jornadas señaladas. Esa diferencia redujo la disponibilidad de vuelos en plena previa de uno de los períodos de mayor movimiento turístico del invierno.
OTRAS NOTICIAS:
En el sector también circularon versiones sobre una posible ampliación de la operación. Medios especializados indicaron que un avión de matrícula LV-KEG recibió autorización para realizar un vuelo ferry, es decir, sin pasajeros. Sin embargo, esa autorización no derivó en la incorporación de una cuarta aeronave al servicio comercial.
La expectativa por sumar otro avión se había instalado en los últimos días. La empresa necesitaba ampliar su disponibilidad para responder a la demanda previa al receso escolar. Finalmente, el refuerzo no se concretó y la operación continuó limitada.
OTRAS NOTICIAS:
Las cancelaciones se suman a una serie de problemas que Flybondi arrastra desde hace meses. La compañía acumula demoras, reprogramaciones y una reducción sostenida de su capacidad operativa. Ese contexto agrava la preocupación de los pasajeros que dependen de vuelos domésticos para iniciar sus vacaciones.
La low cost también enfrenta frentes judiciales y comerciales. Entre ellos figuran reclamos de pasajeros, demandas laborales de exempleados y conflictos con proveedores. A la par, siguen abiertos los interrogantes sobre su situación financiera y su capacidad para sostener la programación de las próximas semanas.
OTRAS NOTICIAS:
La temporada alta de invierno aumenta la presión sobre cualquier operador aéreo. Cuando crece la demanda, las cancelaciones tienen un efecto más amplio sobre familias, turistas y pasajeros que organizan traslados con anticipación. En el caso de Flybondi, el problema se concentra en la falta de certezas sobre la normalización del servicio.
Hasta el momento, la empresa no informó oficialmente cuándo prevé recuperar su operación habitual. Tampoco precisó si incorporará más aeronaves para atender la demanda del receso escolar. La consecuencia pendiente será saber cuántos pasajeros quedarán afectados si las cancelaciones continúan durante el inicio de las vacaciones de invierno.
Fuente: Mensajero Turístico







Punta Loma y Punta Cuevas serán estudiadas para medir su potencial turístico











