
Un estudio detectó que la creatina podría energizar células contra el cáncer
Actualidad08/07/2026
REDACCIÓNInvestigadores de la UCLA detectaron en ratones y células humanas que la creatina podría potenciar defensas usadas en inmunoterapia oncológica.

La creatina, conocida por su uso en el rendimiento físico, aparece ahora asociada a una posible mejora de la respuesta inmune contra tumores resistentes. Un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles observó que este suplemento podría aportar energía a células inmunitarias que participan en la activación de defensas contra el cáncer. Los resultados, sin embargo, pertenecen a pruebas en ratones y células humanas, sin ensayos confirmados en pacientes.
La investigación fue difundida por la División de Ciencias de la Salud de la UCLA y recogida por la revista científica Science Daily. El trabajo plantea que la creatina podría fortalecer una de las rutas del sistema inmunitario utilizadas por la inmunoterapia. Esa línea todavía se mantiene en una etapa experimental y los métodos mencionados no cuentan con aprobación de la FDA.


OTRAS NOTICIAS:
El punto central del estudio está en las células dendríticas, encargadas de detectar señales tumorales y activar otras defensas del organismo. Según los investigadores, la creatina incrementó la capacidad de estas células para estimular una respuesta contra el cáncer. Ese efecto también se relacionó con una mejor actividad de las células T, que cumplen un rol directo en el ataque a células tumorales.
La profesora Lili Yang, especialista en microbiología, inmunología y genética molecular, explicó el alcance de ese mecanismo. “La creatina no solo apoya a las células T en la lucha contra el cáncer, sino que también suministra energía a todo el sistema que las dirige y coordina”, señaló. La frase resume una lectura más amplia: no se trataría solo de potenciar la etapa final del ataque inmunitario, sino de fortalecer la estructura que lo organiza.
OTRAS NOTICIAS:
Para analizar ese proceso, los científicos estudiaron células dendríticas presentes en tumores de ratones. Allí detectaron mayor actividad del gen encargado de producir el transportador de creatina en comparación con células ubicadas en tejidos sanos. Ese dato llevó al equipo a observar qué ocurría cuando las células inmunitarias perdían la capacidad de captar esa sustancia.
Cuando los investigadores manipularon esas células para impedir la captación de creatina, su supervivencia disminuyó. También se redujo su eficacia para preparar a las células T en el reconocimiento tumoral. En condiciones de laboratorio, esas células T se multiplicaron menos y produjeron menos señales necesarias para una respuesta antitumoral efectiva.
OTRAS NOTICIAS:
El efecto contrario apareció en ratones con melanoma que recibieron creatina todos los días. En esos modelos animales, la suplementación ralentizó el avance de los tumores y elevó la cantidad y funcionalidad de células inmunitarias en el entorno tumoral. También aumentó la producción de señales químicas capaces de atraer otras defensas del organismo.
El análisis bioquímico mostró un aumento de ATP, la principal fuente de energía celular. Los investigadores interpretaron que la creatina permitió que las células dendríticas funcionaran como un sistema de almacenamiento energético reutilizable. Esa reserva metabólica podría mejorar su capacidad para sostener respuestas inmunes más intensas frente al tumor.
OTRAS NOTICIAS:
El equipo también evaluó células inmunitarias humanas derivadas de monocitos, utilizadas en el diseño de vacunas contra el cáncer. Al incorporar creatina durante la preparación de esas vacunas experimentales, observaron una mejora en la capacidad de las células para estimular una respuesta orientada a destruir células tumorales. Ese resultado amplió el interés del estudio, aunque no reemplaza la necesidad de pruebas clínicas.
Los hallazgos sugieren que el suplemento podría actuar en distintas fases de la defensa inmunitaria, desde la detección inicial del tumor hasta la activación de células atacantes. El coautor Kang remarcó la importancia de brindar apoyo metabólico a estas células para reforzar toda la reacción antitumoral. Esa mirada desplaza el foco desde una sola célula efectora hacia el funcionamiento coordinado del sistema inmune.
OTRAS NOTICIAS:
La advertencia principal es que los resultados no permiten trasladar el uso deportivo de la creatina a un tratamiento oncológico. Hasta ahora, no hay pruebas en pacientes que demuestren eficacia clínica, dosis terapéuticas ni seguridad dentro de esquemas de inmunoterapia. La investigación deja una posibilidad abierta, pero todavía dentro del terreno experimental.
El próximo paso dependerá de estudios capaces de confirmar si los efectos observados en ratones y cultivos celulares pueden replicarse en personas. También será necesario establecer condiciones de uso, combinaciones posibles con inmunoterapia y controles regulatorios. Por ahora, la creatina aparece como una pista científica prometedora, no como una indicación médica contra el cáncer.
Fuente: Infobae
















