
Empresarios del interior buscan convenios regionales propios y presionan a Moyano
Política12/07/2026
REDACCIÓNCámaras del transporte de cargas quieren negociar acuerdos por zona. El cambio afectaría al convenio nacional y al poder de Camioneros.

El transporte de cargas empieza a mostrar una fractura que puede cambiar la forma en que se negocian salarios y condiciones laborales en el sector. Cámaras empresariales de unas 10 provincias resolvieron impulsar convenios colectivos regionales y dejar de depender exclusivamente del esquema nacional vigente. La decisión apunta a adaptar las condiciones de trabajo a la realidad económica de cada zona.
El movimiento surge dentro de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), una de las cámaras del sector. El planteo incomoda a la conducción empresaria, pero también golpea sobre un actor central: el Sindicato de Camioneros, históricamente apoyado en una negociación nacional fuerte y centralizada. La discusión se vuelve especialmente sensible por el peso político y sindical de Hugo Moyano.


Las cámaras del interior buscan llevar la propuesta a la asamblea que FADEEAC realizará el 21 de julio en la ciudad de Buenos Aires. La idea es reemplazar el convenio nacional como única referencia por acuerdos regionales, con una base más reducida y negociaciones por provincia desde septiembre. Fuentes empresariales indicaron que el esquema no contempla una baja del salario de bolsillo.
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El convenio colectivo 40/89 funciona hoy como marco nacional para la actividad. Los empresarios que impulsan el cambio sostienen que esa estructura contiene alrededor de 50 ítems y que pretenden avanzar hacia una base de 10 puntos, con adecuaciones según las características de cada región. En principio, el planteo incluiría convenios para las zonas Norte, Centro y Sur del país.
La queja principal aparece en las provincias que dicen no poder sostener condiciones definidas desde Buenos Aires. Uno de los empresarios disidentes resumió el malestar con una frase directa: “Hoy, todos pagamos un sueldo pactado en Buenos Aires y algunos vivimos en provincias en crisis; es imposible mantener esa estructura”. Luego agregó: “La decisión está tomada y no daremos marcha atrás”.
El grupo incluye cámaras de provincias como San Juan, Mendoza, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba, entre otras. La reunión en Córdoba, realizada a fines de junio, funcionó como punto de acuerdo para ordenar el reclamo. El objetivo ahora es transformar ese malestar en una propuesta formal dentro de FADEEAC.
El contexto legal le dio fuerza al planteo. La Ley 27.802 de Modernización Laboral modificó reglas que eran centrales para el viejo modelo de negociación colectiva. Entre otros puntos, eliminó el principio de ultraactividad y estableció que los convenios de ámbito menor, por región o por empresa, pueden prevalecer sobre acuerdos de mayor alcance.
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Esa nueva relación entre convenios preocupa al sindicalismo porque puede fragmentar la negociación por rama de actividad. El sistema tradicional fortalece a los gremios más representativos, que tienen personería para firmar acuerdos en nombre de todos los trabajadores del sector. Si prosperan los convenios regionales, ese poder centralizado podría quedar condicionado por acuerdos más chicos y adaptados a cada zona.
El caso de Camioneros tiene otro componente sensible: el financiamiento sindical. La reforma laboral limitó las cuotas solidarias, que se descuentan de los salarios a través de los convenios colectivos. El nuevo tope queda en 2% y con una vigencia de dos años, mientras el gremio de Camioneros cuenta con una cuota solidaria del 3%, una de las más altas del mapa sindical.
El 1° de julio, el juez laboral Herman Mendel frenó la aplicación de varios artículos de la Ley 27.802 y de su decreto reglamentario para el convenio de Camioneros. Esa decisión dejó protegidos puntos vinculados al seguro de sepelio, subsidios, cobertura de obra social, capacitación, actividades sociales, ayudas asistenciales y prestaciones extraordinarias. Aun así, la discusión de fondo no quedó cerrada.
La situación aparece en un momento complejo para Moyano y para la conducción del sindicato. Camioneros ya enfrenta dificultades para negociar aumentos que compensen la inflación y para obtener contribuciones empresarias que ayuden a sostener la obra social. La crisis financiera del sistema de salud sindical derivó en cortes de prestaciones y quejas de afiliados.
En la CGT observan el proceso con inquietud porque podría extenderse a otras actividades. Si las cámaras empresarias de distintos sectores empiezan a pedir convenios por región o por empresa, la negociación colectiva nacional perdería peso. Para los gremios, el riesgo es una pérdida de representación y de capacidad de presión en paritarias.
La asamblea de FADEEAC aparece ahora como el primer test para medir hasta dónde llega la presión de las cámaras del interior. Si el planteo prospera, septiembre podría abrir una etapa de negociaciones regionales en el transporte de cargas. Allí se definirá si el convenio nacional sigue funcionando como eje del sector o si empieza una nueva etapa con acuerdos más fragmentados.













