
España y Francia llevaron la previa del Mundial al terreno político por una frase de Rajoy
Deporte13/07/2026
REDACCIÓNLas respuestas oficiales de ambos países desplazaron el foco deportivo luego de que el expresidente español cuestionara la identidad de los futbolistas franceses.

La previa de la semifinal del Mundial 2026 entre España y Francia quedó atravesada por una discusión política que rápidamente superó el plano futbolístico. Una columna de opinión escrita por el expresidente español Mariano Rajoy motivó respuestas del Gobierno francés, del Ejecutivo español y también de dirigentes de su propio espacio político, que debieron salir a explicar el alcance de sus palabras. El intercambio terminó instalando un debate sobre la identidad nacional de los integrantes del seleccionado francés.
La reacción más dura llegó desde París. El portavoz del Gobierno francés y ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, rechazó de manera categórica el planteo y sostuvo que "Francia no tiene color de piel", antes de afirmar que cualquier interpretación diferente constituye "una estupidez, racismo o una combinación de ambas cosas". Esa respuesta convirtió una opinión publicada en la prensa en un asunto con repercusión institucional entre ambos países.


El episodio comenzó con una columna publicada por Rajoy en el diario español El Debate, donde analizó el cruce mundialista y escribió que la selección francesa posee una plantilla "de altísimo nivel, pero sin franceses". Esa afirmación puso en duda la identidad nacional de varios futbolistas a partir de sus orígenes familiares y provocó una rápida cadena de cuestionamientos tanto dentro como fuera de España.
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El Gobierno español también tomó distancia de esas expresiones. Sin mencionar directamente al exmandatario, el presidente Pedro Sánchez publicó un mensaje en la red social X dirigido a la selección rival y al partido que ambos equipos disputarían por un lugar en la final. Allí escribió: "Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo", fijando la posición del Ejecutivo frente a una controversia que ya había escalado más allá del deporte.
Mientras las críticas crecían desde distintos sectores, el Partido Popular, fuerza política que encabezó Rajoy durante años, buscó reducir el alcance de la polémica. Su portavoz nacional, Borja Sémper, sostuvo que el comentario había sido "sarcástico" y "sin mala intención", además de señalar que el exjefe de Gobierno únicamente intentó expresar su respaldo al seleccionado español en la previa del encuentro mundialista.
La discusión también derivó en una aclaración oficial sobre la composición del plantel francés. La embajada de Francia en España recordó que todos los jugadores convocados poseen ciudadanía francesa y precisó que 23 de los 26 futbolistas nacieron en Francia, mientras que los tres restantes también cuentan con la nacionalidad del país que representan. De esa manera respondió a los cuestionamientos formulados sobre la identidad del equipo.
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El intercambio político coincidió con uno de los partidos de mayor expectativa del torneo, aunque terminó desplazando parte de la conversación pública hacia cuestiones vinculadas con la nacionalidad, la inmigración y el concepto de pertenencia. La discusión dejó de concentrarse exclusivamente en el rendimiento deportivo para instalar un debate sobre quiénes integran una selección nacional y bajo qué criterios se define esa condición.
Según informó BBC News Mundo, la interpretación realizada por Rajoy sobre los orígenes familiares de varios futbolistas fue rechazada tanto por autoridades francesas como españolas. Las respuestas oficiales coincidieron en defender la condición de ciudadanos franceses de los integrantes del plantel y cuestionaron que ese aspecto pudiera ponerse en duda a partir de su ascendencia.
La controversia quedó instalada incluso antes del inicio de la semifinal del Mundial. Las posiciones enfrentadas entre gobiernos y dirigentes políticos acompañaron la previa del encuentro y mantuvieron el foco sobre unas declaraciones que siguieron acumulando repercusiones mientras España y Francia se preparaban para disputar uno de los partidos más importantes del campeonato.













