
Londres buscó aislar la disputa por Malvinas de la semifinal entre Argentina e Inglaterra
Actualidad13/07/2026
REDACCIÓNEl Gobierno británico ratificó su postura sobre la soberanía de las islas y, al mismo tiempo, pidió que el Mundial no quede atravesado por el conflicto diplomático.

La cuenta regresiva hacia la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra quedó acompañada por un nuevo intercambio diplomático entre ambos países. Mientras el Gobierno británico respondió a recientes declaraciones del canciller argentino sobre la soberanía de las Islas Malvinas, también procuró evitar que esa controversia terminara trasladándose al terreno deportivo.
Desde Downing Street, el portavoz oficial del primer ministro Keir Starmer remarcó que el Ejecutivo británico mantiene sin cambios su posición respecto del archipiélago. Al mismo tiempo, expresó que el partido correspondiente al Mundial debería mantenerse al margen del diferendo político que desde hace décadas enfrenta a ambos Estados.


En ese sentido, el vocero sostuvo que "el fútbol debe ser un juego y una forma de unir a la gente. Eso es lo que los aficionados quieren ver". La declaración apareció en un contexto de fuerte simbolismo, ya que el cruce mundialista vuelve a reunir a dos seleccionados cuya historia deportiva quedó atravesada por el conflicto bélico de 1982.
OTRAS NOTICIAS
La respuesta británica llegó después de que el canciller argentino Pablo Quirno cuestionara la validez jurídica del referéndum realizado en las islas en 2013. Durante una entrevista, el funcionario definió a las Malvinas como una "situación colonial especial y particular", originada —según afirmó— en una violación de la integridad territorial argentina.
En esa misma exposición, Quirno sostuvo que "ningún referéndum organizado unilateralmente por el Reino Unido puede tener efecto legal sobre una controversia cuya resolución pertenece exclusivamente a la Argentina y al Reino Unido mediante negociaciones". Esa postura volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda bilateral.
La respuesta oficial británica reiteró argumentos que Londres sostiene desde hace años. El portavoz de Starmer afirmó que "la posición del Reino Unido es clara" y agregó que "los isleños han expresado repetidamente su deseo de seguir siendo un Territorio Británico de Ultramar y su derecho a la autodeterminación es primordial".
OTRAS NOTICIAS
Al fundamentar esa postura, el Gobierno británico recordó el referéndum realizado en 2013, cuando, según indicó, el 99,8% de los votantes respaldó la continuidad del vínculo con el Reino Unido. Esa misma interpretación ya había sido expuesta meses atrás por Downing Street frente a versiones sobre una eventual revisión de la política estadounidense respecto del archipiélago.
Aunque el intercambio volvió a instalar la cuestión Malvinas en el plano diplomático, el escenario internacional quedó atravesado por la coincidencia con uno de los partidos de mayor repercusión del Mundial. La semifinal revive recuerdos asociados tanto a la guerra de 1982 como a enfrentamientos históricos entre ambas selecciones, entre ellos el disputado en México 1986, recordado por el gol de la "Mano de Dios" de Diego Maradona.
La cercanía entre ambos acontecimientos volvió a superponer política exterior y fútbol, aun cuando el Gobierno británico procuró marcar una diferencia entre ambos planos. Mientras las posiciones sobre la soberanía permanecen sin cambios en uno y otro país, el encuentro mundialista se desarrollará con ese trasfondo diplomático todavía presente.













