
Marcos Herrero, el adiestrador canino que acumula condenas por la manipulación de pruebas en distintas causas judiciales, enfrentará un juicio oral en Río Gallegos luego de rechazar una propuesta de juicio abreviado presentada por la fiscalía. El imputado optó por llevar el caso a debate, una decisión que podría derivar en una pena superior a la ofrecida inicialmente.

La fiscalía le había propuesto un acuerdo que contemplaba una condena de un año de prisión. Sin embargo, Herrero descartó esa alternativa y ahora deberá responder en un juicio oral por los hechos investigados en la capital santacruceña.
La causa está vinculada con la investigación por la desaparición de Marcela López, la vecina de Río Gallegos cuyo paradero se desconoce desde 2020. Según la acusación, Herrero ingresó sin autorización a la vivienda de la expareja de la mujer y colocó una mandíbula humana con el objetivo de fabricar una prueba que comprometiera al propietario del inmueble.


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La maniobra quedó expuesta durante la investigación judicial a partir de distintos estudios periciales. Los análisis forenses determinaron que los restos óseos hallados en la vivienda no guardaban relación con la causa y permitieron reconstruir el recorrido de la evidencia.
Los estudios genéticos revelaron que la mandíbula coincidía con un cráneo que Herrero ya había utilizado en otra investigación desarrollada en Mendoza. Además, los especialistas detectaron que las muestras biológicas presentaban contaminación con ADN del propio imputado, un dato que debilitó por completo la versión sostenida por el adiestrador.
La situación judicial de Herrero ya estaba seriamente comprometida por antecedentes en otros expedientes. El falso perito recibió una condena unificada de siete años de prisión por el delito de falso testimonio agravado, entre otros hechos relacionados con la investigación por la muerte de Facundo Astudillo Castro, en Bahía Blanca.
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Ese caso se convirtió en uno de los antecedentes más relevantes para analizar el método de trabajo atribuido al imputado. La Justicia concluyó que durante distintas investigaciones se presentaron pruebas cuya autenticidad quedó desacreditada mediante peritajes científicos.
Con el rechazo al juicio abreviado, el proceso continuará por la vía del debate oral en Río Gallegos. Durante esa instancia, la fiscalía buscará acreditar la acusación con las pruebas reunidas en la investigación, mientras que la defensa tendrá la posibilidad de cuestionar los elementos incorporados al expediente.
Si el tribunal considera probada la acusación, Herrero podría recibir una pena superior a la que contemplaba el acuerdo rechazado. La definición quedará en manos del tribunal que intervenga en el juicio oral previsto para la causa que investiga la presunta plantación de pruebas en la desaparición de Marcela López.







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