
Francia aprueba la ley de muerte asistida con 291 votos y bajo estrictas condiciones
Actualidad15/07/2026
REDACCIÓNLa ley de muerte asistida, impulsada por Macron, fija 5 criterios para pacientes y será revisada por el Consejo Constitucional antes de su aplicación.

La nueva ley de muerte asistida en Francia establece que el paciente que desee recibir ayuda para morir debe cumplir con cinco criterios específicos. Se requiere ser mayor de edad, tener nacionalidad francesa o residir de manera estable en el país, y padecer una enfermedad grave e incurable en fase avanzada. Además, el solicitante debe presentar un sufrimiento físico o psicológico insoportable o refractario a los tratamientos, y ser capaz de manifestar su voluntad de forma libre e informada.
El procedimiento de solicitud contempla un plazo de reflexión de al menos dos días para que el paciente confirme su decisión ante el médico. Una vez confirmada la petición, el profesional de la salud está obligado a emitir su decisión motivada en un plazo máximo de 15 días. Los opositores al texto han manifestado su preocupación por considerar que este período es demasiado corto.


OTRAS NOTICIAS:
Como parte de las salvaguardas, la normativa incluye una cláusula de conciencia para los profesionales de la salud que se nieguen a participar en el procedimiento. Por otra parte, el primer ministro Sébastien Lecornu anunció que recurrirá al Consejo Constitucional para que se verifique la compatibilidad de la ley con la Constitución. El objetivo de esta revisión es asegurar que la norma se aplique en pleno respeto de principios como la dignidad humana.
La Asamblea Nacional de Francia aprobó la iniciativa el miércoles con 291 votos a favor y 241 en contra. Esta votación en la cámara baja del Parlamento pone fin a la tramitación de una propuesta anunciada por el presidente Emmanuel Macron hace más de tres años. La medida fue presentada como la culminación de un compromiso que el mandatario adquirió en 2022 sobre abrir el debate del final de la vida.
OTRAS NOTICIAS:
Tras la aprobación, el presidente Macron defendió que el texto es fruto de “la escucha, el diálogo y el debate”, según un mensaje publicado en la red social X. El mandatario agradeció la labor de los parlamentarios, el personal sanitario, las asociaciones y los ciudadanos que participaron en su elaboración. El informe fue reportado por Euronews y la Agencia Noticias Argentinas.
Un aspecto central de la ley es la elección de su léxico, ya que los términos “suicidio asistido” y “eutanasia” no aparecen en el texto final. Esta decisión de utilizar un lenguaje consensuado fue tomada desde las más altas instancias del Estado. La medida buscó encontrar un punto medio en un tema que genera divisiones, especialmente dentro de la comunidad médica.
OTRAS NOTICIAS:
El diputado del MoDem, Olivier Falorni, autor de la propuesta, había señalado en febrero que la palabra “eutanasia” fue mancillada por el uso que le dio el régimen nazi. Según Falorni, la expresión “suicidio asistido” genera confusión con la lucha a favor de la prevención del suicidio. Por estas razones, se optó por una terminología alternativa en la redacción final de la norma.
Hasta ahora, en Francia regía la Ley Leonetti de 2005, que prohibía la eutanasia activa, definida como la intervención de un tercero para acortar el sufrimiento. Sin embargo, dicha legislación autorizaba a un paciente a rechazar un tratamiento que constituyera una “obstinación irrazonable”. Esto se consideraba una forma de eutanasia pasiva, donde los médicos no tomaban medidas para prolongar la vida.
Con esta nueva legislación, Francia se suma al círculo de Estados que han reconocido alguna forma de muerte asistida. La nación europea se une a un grupo que incluye a países como Bélgica, los Países Bajos y Suiza. Otros estados que también han legislado sobre este derecho son Canadá y Uruguay.














