Pilar Prades Expósito, última mujer ejecutada en España: la "envenenadora de Valencia"

Otros Temas19/07/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

Pilar Prades Expósito, última mujer ejecutada en España, fue condenada por asesinar con arsénico. El médico para el que trabajaba sospechó por la enfermedad de su esposa.

Pilar Prades Expósito última mujer ejecutada en España foto El Español
Pilar Prades Expósito última mujer ejecutada en España foto El Español

La ejecución de Pilar Prades Expósito, programada para las 6:00 de la mañana, se demoró por más de dos horas ante la espera de un indulto. Dicha solicitud de clemencia, sin embargo, nunca llegó a materializarse. Prades se convirtió así en la última mujer en ser ejecutada en España.

La investigación forense fue clave para determinar la causa de muerte de una de las víctimas, Adela Pascual. Su cadáver fue exhumado y los análisis posteriores hallaron restos de arsénico en el cuerpo. Además, entre las pertenencias de Prades se encontró un frasco de un mata-hormigas con base de arsénico, que fue considerado el arma homicida.


OTRAS NOTICIAS:

Del elogio francés al golpe inglés: así leyó el mundoDel elogio francés al golpe inglés: así leyó el mundo

Las sospechas que condujeron a la resolución del caso surgieron del médico militar Manuel Berenguer, uno de los empleadores de Prades. El doctor se contactó con Enrique Vilanova, el jefe anterior de la empleada doméstica, al notar la repetición de síntomas. Finalmente, Berenguer denunció formalmente a la mujer ante las autoridades competentes.

Prades había comenzado a trabajar en 1954 para el matrimonio de Enrique Vilanova y Adela Pascual, quienes eran dueños de una chacinería en Valencia. El 19 de marzo de ese mismo año, Pascual enfermó gravemente con un cuadro que en un principio fue diagnosticado como gripe. Poco tiempo después, la mujer falleció y Vilanova cerró el negocio.


OTRAS NOTICIAS:

Detienen a dos sospechosos por jubilado hallado enterradoDetienen a dos sospechosos por jubilado hallado enterrado

Tras ser despedida, Prades fue contratada en la casa del doctor Berenguer y su esposa, María del Carmen Cid, por recomendación de la cocinera Aurelia Sanz Hernanz. Al poco tiempo, Sanz Hernanz se enfermó y debió ser hospitalizada. Inmediatamente después, la esposa del médico presentó los mismos síntomas, lo que llevó a realizar pruebas para detectar veneno.

Durante el interrogatorio policial, la acusada confesó los hechos después de permanecer 36 horas sin comer ni dormir. Sin embargo, durante el juicio, Prades se declaró inocente, contradiciendo el consejo de su propio abogado defensor. A pesar de su declaración, el tribunal la encontró culpable y la condenó a la pena capital.


OTRAS NOTICIAS:

Campaña de limpieza en Puerto Madryn: fechas y barriosCampaña de limpieza en Puerto Madryn: fechas y barrios

El verdugo designado para la sentencia fue Antonio López Sierra. Una leyenda reciente afirmaba que, al enterarse de que la condenada era una mujer, López Sierra se había negado inicialmente a realizar el procedimiento. La ejecución, no obstante, fue llevada a cabo por él en la fecha estipulada.

Pilar Prades había nacido en Bejís en el año 1928, en el seno de una familia humilde. A los 12 años se había mudado a Valencia para comenzar a trabajar como empleada doméstica en varias casas de familia. Era descrita como una persona de carácter introvertido y analfabeta.

La condena a muerte se aplicó mediante el método del garrote vil, una máquina utilizada en esa época para la pena capital. El mecanismo consistía en un collar de hierro que se ajustaba al cuello y era atravesado por un tornillo acabado en una bola. Al girar dicho tornillo, se provocaba la rotura del cuello de la víctima.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17