Un informe de la ONU confirma que el hambre mundial bajó pero aún afecta a 645 millones de personas

Actualidad21/07/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

El estudio destaca avances en América Latina y Asia, pero África se convirtió por primera vez en el continente con más personas subalimentadas.

pobreza
pobreza

Por primera vez, África alberga el mayor número de personas que enfrentan hambre en el mundo, alcanzando los 309 millones en 2025 y superando a Asia. Aunque la prevalencia regional disminuyó levemente del 20,3% en 2024 al 20,0% en 2025, el crecimiento poblacional impide una reducción en términos absolutos. Esta situación contrasta con la tendencia global positiva registrada en el último año.

A nivel mundial, el hambre continúa disminuyendo por tercer año consecutivo, afectando a 645 millones de personas, lo que representa 43 millones menos que en 2022. La prevalencia de la subalimentación cayó del 8,6% en 2022 al 7,8% en 2025. Sin embargo, el informe de la ONU subraya que este progreso es profundamente desigual entre las distintas regiones del planeta.


OTRAS NOTICIAS:

Pablo Bertuzzi y Pablo YadarolaEl Senado define en agosto 25 pliegos y nombramientos de Cámara Federal




América Latina y el Caribe se destacan por haber revertido la tendencia negativa posterior a la pandemia, situando la prevalencia de hambre en el 4,8% en 2025. Este dato se encuentra incluso por debajo de los niveles registrados en 2015. El liderazgo en esta mejora lo ejerce Sudamérica, donde la prevalencia se desplomó del 5,5% en 2020 al 3,5% en 2025.

Los resultados en la región reflejan, según el documento, la aplicación coordinada de dos pilares fundamentales. Por un lado, se implementaron políticas de protección social dirigidas a los más vulnerables, que incluyeron programas de alimentación escolar y transferencias monetarias. Por otro, se logró atraer inversiones para incrementar la producción y productividad agroalimentaria de forma sostenible.


OTRAS NOTICIAS:

Temporal en ChileTemporal en Chile: diez muertos y más de dos mil damnificados en zonas desérticas




En paralelo, Asia ha consolidado una trayectoria de mejora sostenida, reduciendo la prevalencia del hambre del 7,9% en 2021 al 6,0% en 2025. El avance es particularmente notable en Asia Meridional, donde la prevalencia cayó del 13,9% al 9,3%. Este progreso fue impulsado por la expansión de redes de protección social y la estabilización de los mercados locales de cereales y legumbres.

Dentro de América Latina, el progreso es variado, con América Central mostrando una mejora más moderada pero constante, pasando del 5,7% al 5,1%. En contraste, el Caribe sigue siendo la subregión más afectada, con una prevalencia del 16,6%. Su vulnerabilidad a los shocks climáticos y la dependencia de las importaciones alimentarias mantienen los retos estructurales en esa zona.


OTRAS NOTICIAS:

Silvina GarzonioUna semana de actividades rodeará el 28 de Julio en Puerto Madryn con homenaje al Vesta




Estas previsiones constan en el informe anual “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo” (SOFI 2026), presentado en Roma. El estudio fue elaborado conjuntamente por cinco agencias de las Naciones Unidas. Entre ellas se encuentran la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), además de la OMS y UNICEF**.

El informe asegura que los casos de éxito demuestran que es posible alcanzar los objetivos propuestos. «El éxito de Asia y América Latina y el Caribe demuestra que reducir el hambre es posible cuando convergen tres elementos: políticas económicas que favorecen el crecimiento inclusivo, inversiones estratégicas en sistemas agroalimentarios resilientes, y redes de protección social bien diseñadas», se afirma en el documento. La moderación de la inflación alimentaria y el crecimiento económico regional también crearon un entorno propicio.

En términos absolutos, el hambre en Latinoamérica y el Caribe afectó a 32 millones de personas durante 2025. Esta cifra representa una caída significativa desde el pico de la pandemia en 2020, cuando el indicador regional ascendía al 6,1%. Los datos confirman la consolidación de la recuperación en la seguridad alimentaria de la región.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17