
Subsidios energéticos registraron un aumento del 80% en el primer semestre de 2026
Actualidad08/08/2026
REDACCIÓNEl gasto alcanzó los 2.147 millones de dólares en Argentina, forzando al Gobierno a evaluar un ajuste tarifario adicional del 22% por el consumo presupuestario.

La Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) ha consumido más del 82% de la partida anual destinada a subsidios energéticos durante el primer semestre de 2026. Esta situación obliga al Gobierno a evaluar un ajuste tarifario adicional del 22% para lograr restablecer la cobertura de costos.
Los subsidios energéticos en Argentina crecieron un 80% en la primera mitad del año 2026, alcanzando la cifra de US$2.147 millones. Este incremento se produjo a pesar de las medidas de recorte del gasto público y los aumentos implementados en las tarifas.


OTRAS NOTICIAS:
Este salto se explica por el encarecimiento del gas importado, los cambios en la matriz térmica del país y la reforma del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Según el informe de la consultora Economía & Energía, dirigida por Nicolás Arceo, el incremento no se debió a un congelamiento deliberado de tarifas.
La consultora indicó que la razón principal fue un fuerte aumento en los costos mayoristas de generación de energía. Mientras el costo medio de abastecimiento residencial trepó a US$89/MWh, el precio estacional trasladado a los usuarios fue de US$51/MWh.
OTRAS NOTICIAS:
Esta diferencia generó una brecha de US$38/MWh que debió ser cubierta por subsidios estatales para los hogares. En el segmento comercial e industrial menor, el fenómeno resultó aún más marcado durante el periodo.
En este sector, el costo promedio de la energía subió a US$91/MWh, pero el precio estacional para el usuario cayó a US$68/MWh. Esto disparó el subsidio por unidad consumida de US$4 a US$23/MWh, un incremento del 475% en la asistencia estatal.
OTRAS NOTICIAS:
El principal motor de esta escalada de costos fue el frente térmico, impulsado por la volatilidad internacional del mercado. El precio del GNL importado subió de US$14 a US$22,7/MMBTU, lo que representa un aumento del 58%.
Las centrales térmicas debieron recurrir a un mayor volumen de GNL, registrando un incremento del 44%, además de usar combustibles líquidos como gasoil y fueloil, que son más costosos que el gas nacional. A esta tensión se sumaron factores contractuales.
La renegociación del acuerdo con Paraguay por Yacyretá elevó la remuneración hidroeléctrica de US$20 a US$27/MWh, y las importaciones desde Brasil se encarecieron de US$92 a US$135/MWh. El impacto fiscal fue inmediato, con CAMMESA absorbiendo el 73% de los subsidios, equivalentes a US$1.567 millones.















