
China redujo a la mitad su compra de petróleo y evitó que el barril llegara a los 150 dólares
Actualidad10/08/2026
REDACCIÓNPor bloqueo de Ormuz, Beijing usó reservas, limitó exportaciones y moderó consumo interno, estabilizando el mercado y recortando 30 dólares al Brent.

El gobierno de China redujo sus importaciones de crudo a la mitad entre febrero y junio, una decisión que recortó 30 dólares o más al precio del barril de Brent. Esta medida, implementada en respuesta a la guerra con Irán, evitó que la cotización internacional alcanzara los 150 dólares que proyectaban los analistas. La acción posiciona a Beijing como una potencia capaz de influir en el mercado energético desde el lado de la demanda, un rol históricamente reservado a la OPEP.
El conflicto bélico dejó fuera de funcionamiento el tránsito por el estrecho de Ormuz, atrapando unos 14 millones de barriles diarios de crudo dentro del Golfo. Para compensar parte del impacto, Abu Dhabi y Riad desviaron 5 millones de barriles diarios por oleoductos alternativos, mientras que Washington y Tokio liberaron cerca de 2 millones de barriles de sus reservas de emergencia. Sin embargo, un análisis de The Economist señaló que la intervención china fue el factor decisivo para contener los precios.


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La estrategia de Beijing se basó en el uso de múltiples herramientas estatales de manera simultánea. En primer lugar, la administración de inventarios fue clave, ya que el país había acumulado previamente unos 200 millones de barriles de crudo barato. En segundo lugar, se implementó un estricto control sobre las exportaciones de combustibles refinados. Finalmente, se ejecutó un ajuste en la demanda interna a través de cambios en la movilidad y la actividad industrial.
En cuanto a los inventarios, China elevó sus reservas a cerca de 1.000 millones de barriles antes del conflicto. Una vez iniciada la guerra, comenzó a utilizar esos stocks, y para julio sus inventarios habían caído 70 millones de barriles, según datos de Vortexa. Estimaciones más amplias sugieren que el uso total de reservas podría haber alcanzado los 150 millones de barriles en tres meses, lo que equivale a 1,5 millones de barriles diarios.
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Por otra parte, el gobierno ordenó a las refinerías frenar nuevos contratos de exportación y desarmar compromisos ya acordados. Entre febrero y abril, las ventas externas de productos refinados cayeron casi a la mitad, hasta los 430.000 barriles diarios. Esta medida permitió ahorrar entre 1,2 y 1,8 millones de barriles diarios de crudo que de otro modo se habrían destinado a la refinación para exportar.
La reducción del consumo interno fue el instrumento de mayor impacto. En junio, las refinerías chinas procesaron 2,7 millones de barriles diarios menos que el año anterior, con una caída del 14% en la producción de naftas y del 21% en la de diésel y jet fuel. Esto se logró al permitir subas en los precios internos, lo que incentivó el uso de transporte público y vehículos eléctricos.
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La industria petroquímica, la mayor del mundo, también se adaptó al nuevo escenario. Ante la escasez de materias primas del Golfo, las compañías reemplazaron procesos basados en nafta y gas licuado de petróleo por alternativas que utilizan carbón y etano. Este cambio fue posible gracias a la flexibilidad del sistema energético chino, producto de años de inversión en renovables y transporte eléctrico.
A diferencia de la OPEP+, que necesita coordinar las decisiones entre 21 países, China puede actuar de forma unilateral para influir en el mercado. El impacto económico de estas medidas fue manejable, y el PBI chino creció un 4,3% en el segundo trimestre. La desaceleración se atribuyó más a la debilidad de la inversión y la crisis inmobiliaria que al shock petrolero.
El cambio en el mapa energético global tiene implicancias para países productores como Argentina. Proyectos como Vaca Muerta dependen de precios internacionales atractivos para su desarrollo exportador. En este nuevo tablero, Beijing emerge como un actor con la capacidad de modificar las condiciones del negocio petrolero con la misma fuerza que tuvo históricamente el cartel de productores.















