Logran que una lechuga modificada produzca una proteína esencial de la carne

Actualidad12/08/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

Un equipo de científicos consiguió que los cloroplastos de la planta fabriquen mioglobina, que aporta color y sabor, como una alternativa al impacto ambiental de la ganadería.

Imágen AgroAvances
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Un experimento científico logró que plantas de lechuga modificadas genéticamente acumulen unos 810 miligramos de mioglobina por kilogramo de peso seco. Esta proteína de origen animal representó alrededor del 1,5% de las proteínas solubles totales de la planta. En paralelo, en plantas de tabaco se alcanzó una acumulación de 800 miligramos por kilogramo, llegando al 2,7% de las proteínas solubles.

La mioglobina es una proteína que se encuentra en los músculos y el corazón de los vertebrados y es fundamental en las características de la carne. La presencia de oxígeno asociado al grupo hemo, una molécula con hierro, contribuye a su color rojo característico. Además, la propia proteína aporta parte del sabor metálico y umami que se percibe en los productos cárnicos.


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El interés detrás de esta línea de investigación está vinculado al impacto ambiental de la ganadería. La producción de carne tradicional requiere grandes superficies, consume importantes cantidades de agua y genera gases de efecto invernadero. Por esta razón, proteínas como la mioglobina son muy buscadas por la industria de alimentos vegetales para mejorar el aspecto y el sabor de sus productos.

El estudio fue realizado por investigadores del Imperial College de Londres, el Bezos Centre for Sustainable Protein, la compañía Kyomei, la Universidad de California en Los Ángeles y la Universidad de Nanchang. Los resultados de este avance fueron publicados la semana pasada en la revista científica Frontiers in Plant Science.


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Para lograrlo, los científicos utilizaron los cloroplastos, las estructuras celulares donde ocurre la fotosíntesis, como pequeñas fábricas. Incorporaron versiones optimizadas del gen de la mioglobina porcina en ejemplares jóvenes de tabaco y lechuga. La introducción del material genético se realizó mediante una técnica conocida como biobalística, también llamada cañón génico, que utiliza micropartículas recubiertas con ADN.

Alexia Groff, del Departamento de Ciencias de la Vida del Imperial College y primera autora del trabajo, explicó que la investigación demuestra la viabilidad de esta técnica. «El tabaco es la planta modelo más utilizada para desarrollar esta tecnología y la lechuga es un cultivo comestible que, eventualmente, podría utilizarse para producir ingredientes alimentarios», destacó Groff.


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Además, el equipo científico incorporó el gen en el núcleo de las mismas especies para comparar su rendimiento y utilizó una versión de la mioglobina bovina en la microalga Chlamydomonas reinhardtii. Sin embargo, se confirmó que la producción resultó mayor en los cloroplastos del tabaco y la lechuga, validando el método principal del estudio. El objetivo final no es reemplazar la carne con una hoja de lechuga, sino obtener una fuente vegetal de mioglobina para extraerla y usarla como ingrediente.

No obstante, la tecnología todavía enfrenta desafíos para su aplicación a escala comercial, ya que la concentración de la proteína es menor que la encontrada en tejidos animales. Otro límite es que parte de la mioglobina producida no se unió al grupo hemo: en el tabaco, la fracción que lo hizo correctamente fue del 35%, frente al 80% registrado en proteínas producidas por bacterias.

Tras comprobar que algunas plantas habían incorporado correctamente el gen, los investigadores las cultivaron hasta que alcanzaron la madurez. Las plantas florecieron y produjeron semillas. La descendencia también heredó la modificación genética, un indicio clave de que la producción de la proteína puede mantenerse de una generación a la siguiente.

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