Murió Carlos Salinas, el exjugador de Boca que recibió 25 fechas de suspensión por agredir a un árbitro

Deporte02/09/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

El exfutbolista, campeón de la Copa Intercontinental en 1978 y autor del gol que mandó a San Lorenzo al descenso, falleció este martes a los 70 años. Además, estuvo preso y amasó una fortuna que luego perdió.

Carlos "El Loco" Salinas. Foto La Gaceta
Carlos "El Loco" Salinas. Foto La Gaceta

El exfutbolista Carlos Horacio Salinas, quien falleció este martes, protagonizó uno de los episodios más recordados del fútbol argentino al agredir al árbitro Abel Gnecco tras ser expulsado en un partido entre Boca y Huracán. A raíz de este hecho, el Tribunal de Disciplina de la AFA le impuso una durísima sanción de 25 fechas de suspensión.

El fallecimiento de Salinas, apodado “El Loco”, fue confirmado este martes por el sitio oficial de Boca Juniors. El hábil mediocampista tucumano tenía 70 años y se había destacado en el equipo dirigido por Juan Carlos Lorenzo durante la década del '70.


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Uno de los momentos más gloriosos de su carrera ocurrió en 1978, cuando fue una pieza clave en la conquista de la Copa Intercontinental para Boca. En la segunda final contra el Borussia Moenchengladbach en Karlsruhe, Alemania, Salinas marcó el tercer gol del equipo en la victoria por 3-0, con un remate cruzado que venció al arquero Wolfgang Kneib.

Además, su nombre quedó grabado en la historia por otro hito particular. El sábado 15 de agosto de 1981, jugando para Argentinos Juniors, convirtió el penal que aseguró la permanencia del club de La Paternal en primera división y, al mismo tiempo, provocó el primer descenso de categoría de San Lorenzo.


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Fuera de las canchas, la vida de Salinas también fue tumultuosa. Pasó entre tres y cuatro meses detenido en la cárcel de Devoto, acusado de tenencia y comercialización de drogas. Él mismo reconoció que se encontró «con gente que no correspondía, que me llevó por un mal camino» y sostuvo que, si bien lo trataron bien y jugaba picados todas las tardes, «la cárcel siempre es un infierno».

El exfutbolista llegó a amasar una fortuna considerable, estimada por él en «dos millones de dólares», gracias a varias transferencias a lo largo de su carrera. En su apogeo, tuvo siete departamentos y dos autos BMW, pero con el tiempo lo perdió casi todo y llegó a vivir en una pensión en el barrio de Caballito.


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Sobre el incidente con el árbitro, Salinas relató años después que Gnecco lo había provocado desde el inicio del partido. Al declarar ante el Tribunal de Disciplina, negó la agresión, pero le mostraron una foto del diario El Gráfico. «Bueno, es que le quería tomar el talle de la camisa, les dije», fue su irónica justificación, que le costó seis meses sin jugar.

Su trayectoria incluyó un comienzo en las divisiones formativas de River Plate, aunque su consagración llegó en Boca. Su salida del club xeneize se produjo a fines de 1980 como parte de la histórica operación que llevó a Diego Armando Maradona a Boca, mientras que Salinas, Carlos Randazzo, Eduardo Rotondi y Osvaldo Santos pasaron a Argentinos Juniors.

Antes de llegar a Boca, mientras jugaba para Chacarita, mantuvo una fuerte disputa con los jugadores xeneizes Carlos Suñé y Jorge Ribolzi. Según crónicas de la época, la pelea escaló a tal punto que los dos futbolistas de Boca fueron a buscarlo a su casa en San Martín, y algunas versiones indican que hubo armas de fuego hasta que la policía intervino.

Fuente: LA NACION.

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