
La obra se terminará en 2029. Será financiada con recursos estatales, según Presti. El proyecto se incluirá en el Presupuesto 2027 que irá al Congreso.



La construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia finalizará dentro de tres años, con una fecha de finalización prevista para 2029. El proyecto, ideado hace décadas, comenzará su construcción próximamente con el objetivo de reforzar la soberanía sobre las Islas Malvinas.
Para su puesta en marcha, el Gobierno destinará más de 300.000 millones de pesos. El monto total del gasto será detallado en el Presupuesto 2027 que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso de la Nación para su aprobación, buscando así asegurar las partidas públicas para el próximo año.


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El ministro de Defensa, Carlos Presti, confirmó que la inversión saldrá «de los propios recursos del Estado» y no se recurrirá a financiamiento externo. Durante una recorrida por la capital fueguina, el funcionario afirmó que el presidente Javier Milei ordenó que «se muestren hechos, no palabras» y se le dé impulso a la iniciativa.
Además, Presti señaló en declaraciones a TN que se busca materializar un proyecto postergado por décadas. «Hace 40 años que todos miran para otro lado y nadie la materializa», sostuvo el ministro, reafirmando la decisión presidencial de avanzar con la obra manteniendo el equilibrio fiscal.
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Por su parte, el canciller Pablo Quirno y el ministro Presti visitaron el viernes el terreno donde se emplazará la base. Acompañados por técnicos y especialistas de las Fuerzas Armadas, evaluaron las características del lugar y los desafíos logísticos que requerirá el desarrollo de la infraestructura.
En el marco de su agenda en Tierra del Fuego, los funcionarios nacionales mantuvieron una reunión institucional con el gobernador Gustavo Melella y la vicegobernadora, Mónica Urquiza. El encuentro se realizó en la sede de la Gobernación, donde Melella expresó su «predisposición para colaborar con la iniciativa».
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El canciller Quirno también aclaró el alcance del proyecto, definiéndolo como «una base argentina con sus propios recursos». Indicó que la posibilidad de que otros países la utilicen para fines logísticos relacionados con la Antártida es una cuestión secundaria al objetivo principal de su concepción nacional.
















