
“La escuela no es un depósito de pibes”: cuestionan la falta de compromiso de los adultos
Actualidad15/10/2026
REDACCIÓNAnabella Díaz, de Argentinos por la Educación, advirtió en #LA17 que el ausentismo escolar y la pérdida de valoración de la educación afectan las trayectorias de niños y adolescentes. También pidió reconocer la responsabilidad de las familias sin desconocer sus dificultades sociales y económicas.



La responsabilidad de los adultos en la educación volvió a ocupar un lugar central en el debate sobre los resultados escolares de Argentina. Anabella Díaz, docente y representante de Argentinos por la Educación, cuestionó la pérdida de valoración de la escuela y advirtió que las inasistencias reiteradas pueden comprometer seriamente los aprendizajes. Durante una entrevista con #LA17, sostuvo que las dificultades educativas no pueden atribuirse exclusivamente a los estudiantes ni explicarse solamente por las condiciones económicas.
"La escuela no es un depósito de pibes", afirmó Díaz al referirse a la importancia que las familias deben asignar a la educación de sus hijos. La especialista planteó que la asistencia cotidiana requiere un compromiso sostenido de madres, padres y otros adultos responsables. También consideró necesario recuperar la confianza en las instituciones educativas y comprender que los resultados del esfuerzo escolar no siempre son inmediatos.


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La entrevistada explicó que, en su experiencia como docente, ha conocido situaciones en las que los estudiantes faltan porque sus familias no consideran indispensable la asistencia diaria. Incluso mencionó el caso de una niña que justificó sus ausencias señalando que su madre no creía que el colegio fuera importante. Para Díaz, este tipo de episodios refleja una dificultad que excede las decisiones individuales y merece una reflexión más amplia sobre el lugar de la escuela en la sociedad.
Uno de los problemas que identificó es la discontinuidad de las trayectorias escolares. Cuando un estudiante falta varios días, pierde explicaciones, actividades y oportunidades de incorporar conocimientos que posteriormente resultan necesarios. Las ausencias acumuladas pueden generar dificultades para retomar las clases, particularmente entre los alumnos más pequeños, que todavía están construyendo las herramientas básicas para aprender.
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La representante de Argentinos por la Educación mencionó además otro informe sobre ausentismo escolar, difundido a comienzos de 2026. Durante la entrevista señaló que existen situaciones en las que se pierden alrededor de 30 días de clases al año en el nivel primario por inasistencias. La cifra fue presentada como parte de una problemática que requiere atención específica, distinta de los indicadores de aprendizaje analizados en el nuevo estudio comparativo latinoamericano.
Díaz reconoció que numerosas familias atraviesan dificultades económicas, laborales y sociales que pueden interferir con la escolaridad de sus hijos. Problemas de transporte, organización cotidiana y acompañamiento familiar pueden afectar la regularidad de la asistencia. Sin embargo, advirtió que las crisis económicas no alcanzan, por sí solas, para explicar el debilitamiento del compromiso con la educación, y recordó que Argentina atravesó otros períodos de dificultades profundas.
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La especialista sostuvo que las responsabilidades deben distribuirse entre las políticas públicas, las instituciones escolares y las familias. Consideró necesario que los adultos presten atención a los mensajes que transmiten a niños y adolescentes sobre la importancia de estudiar y asistir a clases. La valoración de la escuela se construye también fuera del aula, mediante hábitos cotidianos y decisiones que influyen directamente sobre la continuidad educativa.
El planteo adquiere especial relevancia frente a los resultados del nuevo informe de Argentinos por la Educación, según el cual apenas 19 de cada 100 adolescentes argentinos de 15 años cumplen simultáneamente las condiciones de escolarización, progresión y aprendizajes mínimos. Aunque ese indicador no permite atribuir los resultados al comportamiento de las familias, la entrevista incorporó el acompañamiento adulto como una dimensión relevante para comprender las trayectorias escolares. La discusión deja planteada la necesidad de fortalecer el vínculo entre las escuelas y los hogares para sostener la asistencia y mejorar las oportunidades de aprendizaje.















