
Tarifa cero en transporte público de Brasil podría impulsar el consumo popular
Actualidad18/10/2026
REDACCIÓNUn estudio de la Universidad de Brasilia proyecta que la medida redistribuiría anualmente 60.000 millones de reales a necesidades básicas.



La implementación de la gratuidad en el transporte público urbano de Brasil podría redistribuir unos 60.000 millones de reales anuales, equivalentes a 11.800 millones de dólares, hacia el consumo de bienes y servicios, beneficiando especialmente a los sectores socialmente más vulnerables. Esta estimación, realizada por un estudio de la Universidad de Brasilia, incluye los beneficios de gratuidad que ya rigen para grupos como personas mayores y estudiantes.
La propuesta de transporte gratuito durante los sábados, domingos y feriados fue anunciada el jueves por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección. El mandatario afirmó que enviará al Congreso un proyecto de enmienda constitucional para asegurar la aplicación de la “tarifa cero” en esos días, con vigencia prevista para 2027 si resulta reelecto.


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Especialistas también estiman que la medida podría reducir la inflación mensual en 0,25 puntos porcentuales y volcar hasta 45.000 millones de reales adicionales cada año al consumo popular. Según el economista Leonardo Costa, de la institución financiera ASA, la tarifa cero provocaría una caída del 22,4 por ciento en el precio del componente de autobús urbano del Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), donde ese rubro representa el 1,116 por ciento.
El economista Renato Schwambach Vieira, de la Universidad de Sao Paulo, explicó que el ahorro en pasajes liberaría ingresos familiares para necesidades esenciales como alimentación, vivienda y salud. Vieira también remarcó que la gratuidad beneficiaría particularmente a los trabajadores informales, quienes no reciben subsidios de transporte de sus empleadores y costean diariamente sus traslados.
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Actualmente, la tarifa cero ya se aplica en grandes urbes brasileñas como Brasilia, Sao Paulo y Belo Horizonte. Sin embargo, la iniciativa del presidente Lula da Silva busca masificar su implementación, extendiéndola a los más de 5.000 municipios del país que cuentan con servicio de transporte colectivo.
En ese contexto, la Asociación Nacional de Transportes Públicos (ANTP) advirtió sobre la insuficiencia de los ingresos provenientes del pago de los pasajes para cubrir los costos operativos del sistema. La entidad destacó la necesidad de contar con fuentes adicionales de financiamiento para asegurar la viabilidad del servicio.
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La ANTP señaló que «Hoy la facturación proveniente del pago de la tarifa pública no es suficiente para cubrir los costos operacionales del sistema de transporte, lo que requiere el aporte de ingresos no tarifarios». La asociación propuso la participación del Gobierno federal en el financiamiento de la operación del transporte colectivo y sugirió implementar la gratuidad de manera progresiva, comenzando por los sectores de menores ingresos.
Esta iniciativa se suma a experiencias existentes en varias ciudades brasileñas, donde ya funcionan modelos mixtos. Tal es el caso de Curitiba, la capital del estado de Paraná, que aplica una tarifa reducida de 3 reales (unos 0,59 dólares) durante los fines de semana y feriados, lo que representa un descuento del 50 por ciento sobre el precio habitual.















