
10,7% de adolescentes consume suplementos proteicos, la mayoría sin supervisión
Enfoques27/10/2026
REDACCIÓNUna investigación realizada en 801 jóvenes de entre 12 y 18 años encontró que solo 4 de cada 10 que utilizan estos productos lo hacen por indicación profesional.



Un estudio realizado sobre 801 adolescentes de distintas regiones del país reveló que el 10,7% consume suplementos proteicos, y que solo 4 de cada 10 lo hace por indicación de un profesional de la salud. La investigación, la primera de su tipo en Argentina, analizó simultáneamente el consumo de alimentos fuente de proteínas y el uso de suplementos en jóvenes de entre 12 y 18 años.
El relevamiento encontró que los productos más utilizados fueron las barras proteicas, elegidas por el 75,6% de los consumidores de suplementos, y las proteínas en polvo a base de suero, con un 66,3%. Paradójicamente, el estudio determinó que quienes más proteínas obtenían de los alimentos eran también quienes utilizaban suplementos con mayor frecuencia. De hecho, el 43% de los adolescentes que consumían suplementos más de cuatro días por semana ya presentaba una frecuencia alta de consumo de proteínas provenientes de alimentos.


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En este contexto, la doctora en Nutrición María Elena Torresani advirtió sobre los riesgos de esta práctica. «Incorporar más proteína no significa necesariamente alimentarse mejor. Si un adolescente ya cubre sus requerimientos mediante una alimentación adecuada, agregar suplementos puede ser innecesario», afirmó la directora de la Carrera de Especialistas en Nutrición de la UNSTA.
Por su parte, la licenciada Florencia Flax Marcó, integrante de PROFENI, remarcó la falta de información sobre los efectos de esta suplementación. «La evidencia sobre posibles efectos a largo plazo de ingestas proteicas elevadas y sostenidas en adolescentes es aún limitada, y debemos atender especialmente a que una proporción importante de quienes utilizan suplementos lo hace sin supervisión profesional», señaló.
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La investigación también encontró que el 51,7% de los adolescentes presentaba una frecuencia de consumo considerada alta de alimentos fuente de proteínas. Las de origen animal fueron predominantes, donde huevos, quesos, leche, yogur y carnes representaron los grupos con mayores proporciones de consumo adecuado.
El doctor Omar Tabacco, ex presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, destacó la importancia de la calidad por sobre la cantidad. «No deberíamos hablar solo de cuántas proteínas consumen los adolescentes, sino también de dónde provienen. En esta etapa es importante priorizar alimentos que aporten proteínas completas, es decir, con todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita», explicó.
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Además, los lácteos como el yogur, el queso y la leche combinan proteínas de alta calidad con un aporte significativo de calcio, un nutriente clave. Al respecto, el profesor Sergio Britos, director del CEPEA, subrayó que este aspecto es muy relevante «ante otro problema nutricional observado en nuestro país: la ingesta insuficiente de calcio, que se evidenció en diferentes relevamientos».
El estudio también introdujo el concepto de ‘matriz alimentaria’, que destaca la importancia de consumir alimentos completos antes que nutrientes aislados. A diferencia de un suplemento, los alimentos contienen diferentes componentes que interactúan entre sí, lo que puede modificar la digestión, la velocidad de absorción de las proteínas y generar efectos más allá del aporte de aminoácidos.















