Javier Madanes Quintanilla, titular de ALUAR, principal empresa de Puerto Madryn, comenta con Héctor “Pepe” Castro, director propietario de LU17, la actual situación de la empresa por la pandemia y evalúa cómo será el futuro de la empresa, sus trabajadores y la comunidad de Puerto Madryn luego de la misma.

El mundo vive una pandemia nunca antes vista, la Argentina da sus primeros pasos en una batalla que recién comienza y cuyo final se desconoce. En medio de una guerra sanitaria contra el COVID19, la economía se reciente y las industrias, que sostienen a cientos de trabajadores, ven peligrar la continuidad de su producción.
En Puerto Madryn, Aluar, la empresa que por décadas mantiene un protagonismo económico que respalda a la ciudad con cientos de puestos de trabajo directos, no escapa a la tragedia.
“Esto va a pasar, pero no sabemos el tiempo que va a llevar, la herida que nos va a causar”. Son las palabras del presidente de ALUAR S.A. el ingeniero Javier Madanes Quintanillaen LU17 Madryn-, en diálogo con su director Héctor “Pepe” Castro.
En el marco de la emergencia sanitaria y el decreto de Necesidad y Urgencia emitido hace poco más de un mes por el presidente Alberto Fernández, ALUAR adoptó dos reducciones en sus niveles de producción que la llevaron a un actual 50% de su capacidad productiva, lo que representó una disminución en el número de trabajadores permanentemente activos.
La empresa cumple con el reglamento de aislamiento de los trabajadores mayores de 60 años y de aquellos que revisten carácter crónico con antecedentes de enfermedades críticas. Esta franja de empleados, que representa un 20% de la totalidad, se encuentran licenciados con apercibimiento del cien por ciento de sus haberes.
En el marco de las medidas de emergencia que deben ser acatadas, la empresa organizó el trabajo en turnos rotativos. El 50% del personal desempeña su labor en planta, en tanto el otro 50% permanece a disposición en su hogar, a la espera del reemplazo de los primeros. Los días trabajados se cobran al cien por ciento, en tanto los no trabajados son abonados al 70%.

Diálogo y acuerdo con los gremios

Días pasados la empresa mantuvo reuniones con el sector sindical, en vistas de evaluar la situación actual. Al respecto, Madanes Quintanilla expresó: “en la medida en que las empresas no pueden producir o pueden producir en número significativamente menores, poder asegurar la subsistencia del personal en una pandemia que se extiende en el tiempo, va a ser sumamente dificultoso para las compañías. A partir de ahí –dijo-, es donde se ha empezado a negociar, empresa por empresa y delegación sindical por del delegación sindical, condiciones de remuneración que son distintas de acuerdo a cada caso”.
En el caso de Puerto Madryn, el empresario confirmó que se apunta, junto a la UOM y UOCRA, y con el esfuerzo de todos, a asegurar  ingresos al personal, “para poder transitar todo este periodo en las mejores condiciones posibles”.

Retorno de las actividades: un esfuerzo conjunto en bien de Madryn

Consultado sobre el retome de la actividad, luego de finalizada la pandemia, el presidente de ALUAR aclaró que la reducción no tiene que ver con cuestiones económicas propias del mercado, sino “nosotros al igual que toda la actividad productiva y comercial del país, teniéndonos que adecuar a las restricciones que el gobierno impone en esta cuarentena y esperemos que esto pase en el menos tiempo posible. La cosa no va a ser tan rápida, pero por supuesto la vocación es volver al punto de siempre en cuanto a los niveles de producción, y con la dotación de siempre sin estar prescindiendo de las personas que han colaborado con nosotros”.
“Esto va a pasar, pero no sabemos el tiempo que va a llevar, la herida que nos va a causar”, dijo, pero se mostró optimista de salir adelante con las menores heridas posibles.
“Que la gente de Madryn tenga la absoluta confianza que todo el esfuerzo que se está realizando es para poder volver a lo que la actividad era hace unos meses atrás. Lo que uno no puede, es reparar todo el daño que esto genera a nivel nacional. Vamos a tratar que en nuestra comunidad, el daño sea lo menor posible y poner todo nuestro esfuerzo; pero también tenemos que tener el equilibrio para darnos cuenta que estamos frente a un problema, no menor, un problema importante, y actuar en consecuencia con toda la responsabilidad del caso”, cerró.

A continuación, la entrevista completa: