Según el ministro de Turismo de la provincia, Néstor García,  la actividad demorará tres meses más que el resto de los sectores económicos en recuperarse. Así opinó al referirse a esta Semana Santa inusual para la provincia.

Este año “muchos habían invertido en sus emprendimientos, habían mejorado sus cabañas, quizá habían comprado una nueva embarcación y no van a recuperar nada de eso” describió García.

La situación se compone con los grandes hoteles con más de 60 empleados y todas sus habitaciones vacías pero también con las cabañas que tienen algunos empleados en blanco y que no tendrán ningún ingreso; con los restaurantes que recién ahora pueden vender viandas por delivery; con las estaciones de servicio de circuitos turísticos en las que nadie se detiene porque nadie viaja; con los bares con empleados fijos que tienen las puertas cerradas y con muchos otros ejemplos. Todos tienen que afrontar gastos fijos sin tener ningún ingreso y sin ninguna perspectiva de cuánto tiempo demorará la recuperación.

Además, el recobro no será como para los demás comerciantes y empresarios porque a diferencia del resto de los sectores de la economía, el turismo deberá afrontar cambios culturales y de consumo que dejará instalados la pandemia.

“Una peluquería que está cerrada, abre mañana y todo el mundo va a cortarse el pelo, pero si hay un sector al que le cuesta recuperar el mercado es al turismo. Cuesta muchísimo instalar un destino, fomentar el consumo y una vez que eso se pone en suspenso es muy lenta la vuelta a la actividad” sostuvo el ministro.

Para graficarlo mejor, García lo explicó : “cuando todo esto pase, la gente va a pensar primero en un reordenamiento familiar, luego en un reordenamiento económico y recién después, muy lejos, quizá tres meses más tarde, van a poder pensar en planificar un viaje”. El funcionario entiende que “hay hasta un componente psicológico en todo esto, a muchos les va a costar subirse a un vuelo así nomás después de esta crisis”.

“Yo creo que tenemos que olvidarnos del turismo internacional en el 2020” sentenció el ministro. Aunque no se arriesgó a precisar una cifra porcentual o el impacto en números que habría en la actividad, determinó que “las pérdidas son totales y no se toma dimensión del impacto que tiene el turismo por su efecto derrame”.

Durante la semana los ministros de turismo de todo el país compartieron una teleconferencia en la que coincidieron en la crítica situación y en la necesidad de buscar medidas específicas para el rubro.

En consonancia con esa política, en la provincia durante la semana próxima realizarán reuniones por videconferencia con representantes de las distintas áreas y con los referentes provinciales de la Cámara Argentina de Turismo para continuar analizando la situación y perfilar posibles herramientas.