
Demichelis y sus hijos fueron salvados por guardavidas en José Ignacio
Otros Temas09/01/2026
REDACCIÓN
Martín Demichelis pasó un susto junto a su familia en Uruguay. El exdirector técnico de River y Monterrey se encontraba en la playa de Laguna Escondida, en José Ignacio. El episodio ocurrió el 31 de diciembre durante la tarde.
El entrenador estaba acompañado por sus tres hijos y una sobrina. Bastian, Lola y Emma, junto a la niña, se encontraban en el mar cuando surgió el peligro. La familia no pudo salir por sus propios medios.
Según América TV, la playa estaba señalizada como prohibida para bañarse. Aun así, decidieron ingresar al agua. La situación derivó rápidamente en riesgo de ahogamiento.


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Afortunadamente, la intervención de los guardavidas fue inmediata. Los profesionales del lugar lograron rescatar a Demichelis y a los niños sin incidentes graves. Solo quedó un fuerte susto.
El hecho se limitó a un momento de tensión familiar. Nadie sufrió heridas y la familia pudo abandonar la zona de manera segura. La experiencia dejó una enseñanza sobre la seguridad en playas peligrosas.
Demichelis había sido despedido de Monterrey en mayo de 2025. Desde entonces, se encuentra evaluando nuevas ofertas para continuar su carrera como entrenador. El episodio en Uruguay fue su cierre de año más dramático.
El exentrenador se mantiene activo en medios y redes sociales. Comparte experiencias y momentos familiares con sus seguidores. Sin embargo, este incidente se volvió noticia por el riesgo involucrado.
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El rescate puso de relieve la importancia de la presencia de guardavidas. En lugares con señalización de peligro, la prevención puede salvar vidas. La actuación profesional evitó consecuencias mayores.
José Ignacio es un destino habitual para figuras del deporte y el espectáculo. Las playas suelen recibir turistas en temporada alta. La experiencia de Demichelis recuerda extremar precauciones en espacios concurridos.
Finalmente, la familia pudo retomar sus vacaciones sin mayores problemas. El episodio quedó como un susto y una anécdota que reitera la importancia de respetar las normas de seguridad.














