

La provincia de Mendoza comenzó a aplicar sanciones económicas elevadas a conductores que circulen sin mantener ambas manos en el volante. La medida alcanza a quienes toman mate mientras manejan y se fundamenta en la normativa provincial de tránsito vigente, que tipifica estas conductas como infracciones graves vinculadas a la distracción al volante.


En los últimos días, la situación generó inquietud entre turistas y residentes que transitan por rutas y calles mendocinas durante el receso de verano. La posibilidad de recibir una multa que puede llegar a los $500.000 despertó dudas sobre el alcance real de la sanción y su relación con la Ley Nacional de Tránsito.
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A nivel nacional, la Ley 24.449, actualizada en marzo de 2025, establece en su artículo 39 que el conductor debe circular con ambas manos sobre el volante, salvo cuando resulte necesario accionar otros comandos del vehículo. Esta excepción se vincula principalmente al cambio de marchas en autos con caja manual.
La norma nacional incorporó además referencias a los sistemas de asistencia a la conducción y a los distintos niveles de automatización. Sin embargo, no tipifica de manera explícita el acto de tomar mate como una infracción puntual, sino que se enfoca en el control activo del vehículo y la atención del conductor.
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En el caso de Mendoza, la situación es diferente. La provincia no adhirió de forma completa a la ley nacional actualizada y mantiene desde 2018 su propia ley de tránsito, que exige al conductor “tener en todo momento el dominio efectivo del vehículo”. La reglamentación provincial indica que se deben mantener las dos manos en el volante, excepto al cambiar de marcha o ante situaciones de fuerza mayor.
Desde el gobierno mendocino aclararon que la sanción no se limita exclusivamente al mate. Orlando Corvalán, director de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de la provincia, explicó el criterio aplicado en los controles. “No es tomar mate en sí el problema sino la distracción que implica, como también es tomar agua o café”, señaló el funcionario.
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Corvalán detalló que estas conductas se consideran faltas gravísimas dentro del esquema sancionatorio provincial. “Se sancionan con 1.000 unidades funcionales, que en Mendoza tienen un valor actualmente de $500. Por lo tanto, una infracción de estas características implica una multa de $500.000”, precisó.
El funcionario también aclaró que las infracciones solo pueden ser constatadas por agentes de tránsito de manera presencial. Según explicó, en Mendoza no existen sistemas de cámaras habilitados para detectar este tipo de conductas mientras los vehículos circulan.
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El debate se amplía al considerar los riesgos asociados a otras acciones habituales al volante. Especialistas en seguridad vial advierten que beber de botellas o vasos, o incluso comer, puede resultar igual o más riesgoso que tomar mate, ya que implica retirar la vista del camino y reducir el control del vehículo.
Además, la presencia de pantallas táctiles y comandos digitales en autos modernos introduce nuevas formas de distracción. Muchas funciones requieren desviar la mirada del tránsito, una situación que también incide en la seguridad vial y que aún no cuenta con una reglamentación específica a nivel nacional.
Corvalán indicó que estas cuestiones se encuentran en análisis dentro del Consejo Nacional de Seguridad Vial. Allí se evalúa cómo integrar las nuevas tecnologías de asistencia a la conducción al marco normativo vigente. “Seguramente quede contemplada esa asistencia de la tecnología, que no desconocemos pero que todavía no está reglamentada en la Ley”, expresó.
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En contraste, desde la provincia de Córdoba no hubo confirmación oficial sobre la aplicación de sanciones similares. Ante una consulta periodística, las autoridades cordobesas no respondieron si consideran infracción la acción de manejar mientras se toma mate.
Mientras tanto, en Mendoza los controles ya se encuentran en marcha. La recomendación oficial apunta a evitar cualquier conducta que implique distracción, más allá de la bebida o alimento, y priorizar el control total del vehículo para reducir riesgos en la vía pública.
Fuente: Infobae


















