
Estafas con billeteras virtuales en Brasil: la distracción cambia el monto y el cobro llega multiplicado
Actualidad10/01/2026
REDACCIÓN
En playas y paseos de compras de Brasil, el pago con billeteras virtuales se volvió una escena habitual para miles de argentinos que viajan en verano. El problema aparece cuando la transacción se completa rápido, el entorno invita a relajarse y alguien aprovecha un segundo para modificar un número. En ese margen breve, el monto puede pasar de una cifra menor a un cobro multiplicado.


Uno de los mecanismos más repetidos se conoce como “golpe da maquininha” y se presenta, sobre todo, frente a un posnet en la playa, restaurantes o supermercados. El precio se acuerda de palabra, el vendedor carga el importe y, en el instante previo a confirmar, un tercero distrae al comprador. Ese momento alcanza para cambiar el valor, confirmar el pago y dejar al turista sin reacción inmediata.
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Verónica Aguirre lo vivió en Canasvieiras, Florianópolis, cuando pagó una cerveza a través de Pix con una billetera virtual. “Sin darme cuenta había pagado 150 reales”, contó, y describió cómo el diálogo casual interrumpió la atención justo antes de cerrar la operación. “Pagué con Pix en la playa de Canasvieiras. Vi que el importe era de 15 reales por una cerveza, estoy por pagar cuando alguien se acerca a preguntarme algo”, relató.
El juez penal y especialista en cibercrimen Carlos Richeri explicó que la maniobra se apoya en una distracción emocional, con conversaciones que buscan sacar al cliente del control visual del número. “Se utiliza mucho la técnica de la manipulación de la emoción. Empiezan a hablar de fútbol, de Messi, aparece un segundo cliente o un cómplice y la persona no advierte que el número que se estaba poniendo en el posnet no era el que creía que estaba pagando”, señaló.
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Una escena parecida atravesó Marcos Marrano en Río de Janeiro, cuando pagó langostinos en la playa con débito. “Vi que decía 8… pero al llevar el posnet hacia su cuerpo, antes de apretar el OK me di cuenta que apretó una tecla más, o sea puso un 0, lo cual me cobró 80 reales”, contó. El reclamo no prosperó y el episodio terminó con una decisión personal: “La verdad me fui con una calentura, lo único que lograron es que no compré nunca más nada a los vendedores ambulantes”.
El uso de Pix suma otra vulnerabilidad: para los brasileños es parte de la vida cotidiana, pero para muchos visitantes argentinos resulta un sistema nuevo. Richeri planteó que la incertidumbre técnica aumenta el riesgo: “Cuando no estás del todo seguro de lo que estás haciendo, sos más vulnerable”. Incluso, según dijo, aparecen preguntas frecuentes antes de viajar: “¿Qué billetera me recomendás para operar con Pix?” o “¿Dónde descargo Pix?”.
En los casos más extremos, el salto de monto no es de decenas sino de miles. En el puesto 9 de Ipanema, un argentino de 41 años que vive en Países Bajos compró cigarrillos por 55 reales y descubrió luego un cobro superior a 19.000 reales, equivalentes a unos 3.400 dólares. El turista pidió asistencia al Grupo de Apoyo al Turista de la Guardia Municipal y realizó la denuncia en una comisaría.
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La prevención, según el especialista, también pasa por administrar el dinero dentro de la billetera. Richeri recomendó no cargar todos los fondos en una sola cuenta de uso diario y limitar el saldo para compras en la playa. “No tengas toda la plata en esa cuenta, sino como para decir; ‘bueno, me transfiero ahora lo que voy a usar en la playa’”, aconsejó, y explicó el efecto práctico: “En el caso de que te quieran operar le va a salir fondos insuficientes”.
Otra modalidad aparece lejos del posnet y llega al celular por WhatsApp, con llamadas que simulan provenir de Pix o del Banco Central brasileño. “Te llega un llamado a través de WhatsApp con un logo de Pix o del Banco Central Brasilero. Evitalo, no lo atiendas”, advirtió Richeri. Según describió, del otro lado suele haber una voz en portugués que intenta hablar en español y busca instalar la idea de un problema técnico.
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El objetivo de esa llamada es obtener datos y acceso a la billetera. “Te va a pedir información y con eso van a poder controlar tu billetera”, explicó el juez, y apuntó a la lógica del engaño: “Siempre caés cuando hay una cuota de verdad, cuando creés que podría ser”. El contexto de viaje, el idioma y la duda sobre cómo opera Pix hacen el resto.
Una tercera trampa apunta a la descarga de aplicaciones a través de un QR, presentada como “promoción de verano” con descuentos y premios. Richeri detalló que el QR lleva a instalar una app con malware, que pide permisos de acceso y termina abriendo la puerta a las billeteras. “En determinado momento esto los consigue porque te engaña, te hace apretar, aceptar, sin que vos te des cuenta en determinado momento. Después de mucho insistir y con esto te vacían la cuenta”, describió.
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En ese marco, Richeri sintetizó medidas concretas para bajar el riesgo, centradas en cómo opera Pix y qué no corresponde hacer. “La regla de oro para prevenir es que Pix o el Banco Central de Brasil no te va a llamar por WhatsApp”, sostuvo, y completó: “Pix no requiere, no necesita de ninguna otra aplicación extra. Solamente vas a operar con la billetera de confianza tuya que tiene el convenio con Pix”. En vacaciones, el pago con el celular se volvió costumbre, pero la atención al monto y a los permisos del teléfono marca la diferencia.
Fuente: Clarín

















