
Agencias no recomiendan Flybondi: “Vergonzoso, nadie hace nada y todo lo está sufriendo el viajero”
Actualidad13/01/2026
REDACCIÓN
La temporada de verano en Puerto Madryn combina movimiento turístico, decisiones logísticas y una demanda que no siempre encuentra respuestas a tiempo. En el programa “El Quinto Poder” por #LA17, el prestador turístico Saúl Cruz puso en palabras una preocupación que se repite en viajeros y agencias: la incertidumbre ante cancelaciones de vuelos y el costo real que aparece cuando el traslado falla.


Cruz se refirió de manera directa a la situación de Flybondi y contó que enfrenta dos cancelaciones consecutivas en sus planes de viaje. “Vergonzoso, vergonzoso, vergonzoso. Nadie hace nada”, dijo al aire, y sostuvo que ve a pasajeros perjudicados en distintos puntos del país.
En su diagnóstico, el problema no se reduce al turismo como actividad económica sino al impacto social de quedar varado sin información clara. “Es algo vergonzoso y todo lo que está sufriendo el pobre viajero”, expresó, al describir escenarios donde se reprograma un vuelo y luego se cancela nuevamente.
Desde su lugar de trabajo, Cruz planteó que en su agencia decidieron no recomendar la compra de pasajes de esa compañía. “Nosotros como agencia no lo recomendamos no lo vendemos”, señaló, y agregó que hoy, si alguien insiste, se le indica que lo adquiera por su cuenta.
El prestador también describió un escenario de cancelaciones que excede un caso puntual y mencionó ejemplos del mismo día. “En la mañana ya hay vuelos cancelados tanto el de Madryn, el de Córdoba, a Bariloche”, dijo, y vinculó el cuadro con falta de flota y personal, según lo que circula como explicación.
En ese marco, cuestionó que se ofrezcan frecuencias diarias si luego no se cumplen. “Más vale no lo publiques al vuelo, no lo vendas, lo ponen todos los días y después no cumple”, sostuvo, y reclamó respuestas institucionales más firmes. “Se debería poner los pantalones largos el Estado Nacional”, agregó, al hablar de la continuidad del problema.
El efecto, según relató, se siente en plena temporada, cuando los traslados alternativos se encarecen de forma abrupta. Cruz mencionó que, ante la falta de lugares, los precios se disparan y recordó un dicho familiar para describirlo: “Lo barato sale caro”, en referencia a lo que termina costando resolver un viaje a último momento.
La situación también se agrava cuando el pasajero debe cubrir gastos extra por su cuenta. En la entrevista, Cruz comentó dificultades con alojamientos y prestaciones ante demoras en pagos. “Los hoteles acá tampoco lo pagaban, tardaban un montón, entonces en los hoteles tampoco quieren saber nada”, dijo, al describir lo que ocurre cuando aparecen vouchers o compromisos que no se cumplen en tiempo.
En paralelo a ese frente, Cruz celebró una decisión provincial vinculada al ordenamiento en Península Valdés, con impacto directo en la experiencia turística. En el programa se mencionó una resolución que dispone el uso público en miradores, y Cruz lo calificó como un alivio para el sector que trabaja con guías y normas de cuidado del área.
Sobre ese punto, remarcó que el problema suele aparecer con conductas individuales que no respetan indicaciones en caminos y miradores. “El problema son el particular se para y se baja en cualquier lugar”, señaló, y sumó un ejemplo de incumplimientos habituales: “Hay una resolución de los perros no pueden estar en la playa y la gente va con los perros a la playa”.
Cruz interpretó la medida como un paso para dejar reglas más claras y evitar tensiones en el territorio. “Por ahí algo que queda escrito”, dijo, al valorar que existan definiciones administrativas que ordenen el uso público y permitan cuidar espacios que describió como muy visitados.
La conversación dejó dos planos que se cruzan en la temporada: la conectividad que se vuelve incierta cuando los vuelos se cancelan sin respuestas claras, y la gestión territorial que intenta ordenar sitios sensibles con normas explícitas. En ambos casos, el sector turístico local se mueve entre la necesidad de dar certezas al viajero y la exigencia de cuidar el destino.












