El “Chino” Contreras sobre Rubén Patagonia y el trabajo silencioso que sostuvo su mensaje

Chubut15/01/2026REDACCIÓNREDACCIÓN
Ismael “Chino” Contreras
Ismael “Chino” Contreras

La figura de Rubén Patagonia suele asociarse a una voz potente, a escenarios multitudinarios y a un mensaje que cruzó generaciones. Sin embargo, detrás de esa imagen pública existió un período prolongado de trabajo silencioso, casi invisible, que resultó determinante. Desde allí habló, con #MODO17, Ismael “Chino” Contreras, guitarrista y arreglador que compartió doce años con Rubén, cuando la música todavía no tenía respaldo mediático ni garantías de futuro.

Contreras ubicó ese tiempo como una etapa decisiva, previa a la grabación de Peso Argento, cuando Rubén aún no era una figura conocida. “Con la misma fuerza siempre, era exactamente lo mismo, nada más que no era una figura conocida”, señaló, al describir una coherencia personal que no se modificó con el reconocimiento. Esa constancia, explicó, fue el verdadero cimiento del proyecto artístico.


OTRAS NOTICIAS:

Iglesia de SarmientoImputan a una mujer por daños e incumplir una restricción en una iglesia de Sarmiento


El relato no idealiza esos años. Por el contrario, los describe como tiempos de carencias reales, donde la generosidad tenía otro peso. “Ser generoso en la carencia es destacable. Cuando no, en la abundancia todos somos generosos”, afirmó Contreras, al marcar una diferencia que atravesó la convivencia cotidiana y el modo de trabajar. La música no se sostenía solo con talento, sino con decisiones concretas en contextos adversos.

El paso de la bohemia a una rutina más rigurosa no ocurrió de manera espontánea. Llegó cuando Rubén decidió tomarse el proyecto en serio, con una disciplina que sorprendió incluso a quienes lo rodeaban. “Esto va en serio. Hay que trabajarlo bien, hay que perfeccionarse”, recordó Contreras, situando ese momento como el inicio de una etapa donde ensayar, ordenar y proyectar dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad.

Ese proceso incluyó salir del circuito reducido y ampliar el horizonte de presentaciones, primero hacia festivales y luego hacia escenarios impensados para un músico de raíz folklórica. Sin embargo, Rubén nunca modificó el contenido de su mensaje. Su compromiso con los pueblos originarios y con los conflictos sociales no se negoció, aun cuando eso implicara tensiones. Contreras recordó un episodio en Cosquín donde esa postura tuvo consecuencias directas. “No nos dejaron subir, nos bajaron del escenario”, contó, al explicar que hablar de problemas concretos incomodó a sectores que esperaban un discurso más liviano.


OTRAS NOTICIAS:

Camping Nahuel Pan EsquelHallan a un hombre sin vida en un Camping y se activó el protocolo pericial en Esquel


Lejos de correrse de ese lugar, Rubén eligió profundizarlo. Contreras describió una presencia constante en espacios donde no había cámaras ni difusión. “Ir a cantar a una toma, aportar con la presencia y alentar desde el amor”, relató, al enumerar acciones que no respondían a una estrategia de visibilidad, sino a una convicción personal. Esa elección marcó una diferencia que luego se reflejó en la relación con el público.

El cruce con el mundo del rock apareció como una consecuencia inesperada de ese recorrido. A partir de una grabación casera que llegó a manos de Ricardo Iorio, Rubén terminó sobre el escenario de Cemento, un espacio completamente ajeno a su circuito habitual. “Éramos Rubén con la voz y yo con la guitarra, los dos solitos”, recordó Contreras, al describir una escena mínima en un contexto hostil, que terminó generando una conexión inmediata con otro público.


OTRAS NOTICIAS:

ruben patagoniaMurió Rubén Patagonia a los 69 años, voz del folklore mapuche y del sur


El testimonio también se detuvo en la dimensión familiar, central para entender el recorrido. La muerte de Elena, compañera de Rubén y madre de sus hijos, marcó un quiebre profundo. “No se había recuperado nunca del vacío que dejó Elena”, afirmó Contreras, al relatar un dolor persistente que atravesó los últimos años. La casa, la crianza de los hijos y la convivencia en tiempos de escasez formaron parte de ese mismo proceso.

En ese entramado, Jeremías aparece hoy como continuidad natural del proyecto, al frente de la dirección musical, acompañado por una familia que siempre estuvo involucrada. La historia que emerge del testimonio de Contreras no busca mitificar ni simplificar. Expone una construcción lenta, hecha de trabajo cotidiano, sacrificio y coherencia, donde la identidad artística se sostuvo mucho antes de que llegaran los aplausos.

Te puede interesar

Suscribite al newsletter de #LA17