
Se cumplen 18 años del crimen de Rosana Galliano: una causa que marcó a la justicia argentina
Policiales16/01/2026
REDACCIÓN
A dieciocho años del asesinato de Rosana Galliano, el caso vuelve a interpelar por su impacto social y judicial. El crimen ocurrió el 16 de enero de 2008 en el barrio El Remanso, en Pilar, y se convirtió en uno de los hechos policiales más recordados del país. La joven madre recibió disparos en su vivienda tras una maniobra planificada que, según la Justicia, fue ordenada por su ex esposo y su ex suegra.


La investigación estableció que José Arce y Elsa Aguilar encargaron el homicidio en el marco de una separación conflictiva y una disputa patrimonial cercana a 700 mil dólares. La relación había comenzado en 2005 y derivó en matrimonio y dos hijos, pero la decisión de Galliano de separarse en 2006 abrió un período de denuncias y restricciones judiciales, incluida una perimetral de 300 metros contra Arce.
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La noche del crimen, Arce se comunicó con Galliano mientras cuidaba a los hijos y la indujo a salir al patio con el argumento de un cuadro febril. En ese contexto, y aprovechando las condiciones del lugar, sicarios la atacaron a tiros. La familia de la víctima sostuvo desde el inicio que el encargo partió del ex marido y su madre, hipótesis que la Justicia retomó con las detenciones concretadas en abril de 2009.
El juicio se desarrolló en 2013 y concluyó con una sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Campana. Madre e hijo recibieron prisión perpetua por homicidio triplemente calificado: por el vínculo, por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas. En el debate también estuvieron imputados Gabriel y Pablo Leguizamón, señalados como posibles ejecutores a cambio de 10 mil dólares, pero resultaron absueltos por falta de pruebas.
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Esa absolución dejó un punto sin resolución: la autoría material del asesinato. A pesar de las condenas a los instigadores, el expediente no logró identificar con certeza quiénes realizaron el ataque. Con el paso del tiempo, Arce y Aguilar accedieron a prisiones domiciliarias y residieron junto a los hijos de la víctima en la misma casa donde ocurrió el crimen.
El derrotero judicial sumó otro capítulo en 2018, cuando José Arce falleció tras sufrir un ACV hemorrágico en el Hospital Sanguinetti. A dieciocho años del hecho, el caso Galliano permanece como un símbolo de violencia extrema y de las deudas pendientes que deja una investigación sin autores materiales identificados.
Fuente: NA.














