

Inter Miami se planteó jugar la Copa Libertadores tras ganar la MLS en 2025, un objetivo que su dueño Jorge Más comenzó a gestionar con Conmebol. La idea sería dar un salto internacional. La intención fue confirmada en diálogo con la prensa argentina.


Más explicó que ya mantuvo conversaciones con Alejandro Domínguez sobre la posibilidad de participación, recordando que equipos mexicanos jugaron la Libertadores entre 1998 y 2016. La charla es un primer paso formal hacia la concreción del proyecto. La propuesta apunta a ampliar la competencia.
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El criterio de clasificación que propone Inter Miami sería similar al de otros invitados históricos, basándose en los campeones de ligas domésticas. Actualmente, el club cumple ese requisito tras su título en la MLS. La idea es otorgar cupos a los campeones norteamericanos y mexicanos.
El dueño de las Garzas enfatizó que la participación de clubes estadounidenses mejoraría el nivel del torneo, sumando atractivo deportivo y comercial. Además, permitiría noches de alto perfil con figuras internacionales. La propuesta también busca fortalecer la relación hemisférica entre Conmebol y Concacaf.
Todavía no hay confirmaciones oficiales ni acuerdos firmados, por lo que todo depende de negociaciones futuras. Por ahora, son rumores y especulaciones de los medios. Sin embargo, la intención del club es clara y pública.
Históricamente, equipos de la MLS participaron en torneos Conmebol, como la extinta Copa Merconorte en 2001 y la Copa Sudamericana en 2005 y 2007. DC United fue el representante estadounidense en esas ediciones. El equipo llegó hasta los octavos de final en ambas oportunidades.
En esas participaciones, DC United enfrentó a Universidad Católica y Chivas de Guadalajara, sin avanzar más allá de octavos. La experiencia mostró el potencial y las limitaciones de los clubes norteamericanos en torneos sudamericanos. Christian Gomito Gómez era la figura de aquel equipo.
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El antecedente más cercano son los equipos mexicanos en la Copa Libertadores, que compitieron ininterrumpidamente durante casi dos décadas. Tigres y Cruz Azul llegaron a finales frente a River y Boca, demostrando que la integración fuera de Sudamérica es posible.
Más destacó que este paso sería un golpe de efecto para el fútbol sudamericano, con la llegada de franquicias de la MLS y jugadores de renombre. Imaginó escenarios con Lionel Messi en estadios icónicos de la región. La medida aumentaría la competitividad y el espectáculo del torneo.
Por ahora, Inter Miami continúa su planificación interna mientras aguarda definiciones de Conmebol, manteniendo la ambición de jugar Libertadores en el mediano plazo. La gestión está en manos del club y del presidente Domínguez. El mundo del fútbol observa con expectativa este posible cambio histórico.














