

Este martes se celebra el Día Internacional del Abrazo, una conmemoración que invita a reflexionar sobre el valor del contacto humano en la vida diaria. La iniciativa surgió en 1986, impulsada por Kevin Zaborney, un ciudadano estadounidense que observaba una marcada ausencia de muestras de afecto en espacios públicos, incluso dentro del ámbito familiar.

Zaborney, vinculado a la Universidad de Michigan, propuso establecer una jornada dedicada a estimular expresiones simples de cercanía, como el abrazo, con el objetivo de reforzar los vínculos interpersonales. Desde entonces, la fecha se replica cada 21 de enero en distintos países, con un sentido que trasciende lo simbólico y se asocia al bienestar general.
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Especialistas en salud emocional destacan que el abrazo cumple una función comunicacional directa, ya que permite transmitir emociones sin recurrir a palabras. En contextos de tensión, tristeza o cansancio, el contacto físico favorece la regulación emocional y contribuye a recuperar la calma, además de fortalecer habilidades sociales desde edades tempranas.
Desde el punto de vista físico, diversos estudios señalan que el contacto afectivo estimula el sistema inmunológico y ayuda a equilibrar el sistema nervioso cuando se atraviesan estados de alteración. También se lo vincula con la reducción del dolor y con una mejora general en la percepción de energía diaria.
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Otro aspecto señalado por profesionales es que los abrazos generan sensaciones de seguridad y confianza, fundamentales para el bienestar psicológico. El contacto frecuente se asocia a una menor presión arterial y a una frecuencia cardíaca más estable, en comparación con personas que casi no reciben contacto físico.
En el plano emocional, el abrazo aparece como una respuesta concreta a las necesidades afectivas básicas. La psicología describe la falta de contacto humano como “hambre de piel”, un fenómeno que impacta en el estado de ánimo y en la forma de vincularse con otros. En ese sentido, el Día Internacional del Abrazo propone recuperar un gesto cotidiano que cumple un rol silencioso pero significativo en la salud integral.
Fuente: NA.















