
Brigadistas de Santa Cruz refuerzan el combate del incendio en el Parque Nacional Los Alerces
Chubut26/01/2026
REDACCIÓN
El operativo contra el incendio en la zona del Parque Nacional Los Alerces se mueve con una variable que cambia todo en minutos: el viento. En las últimas jornadas, las ráfagas empujaron reactivaciones y obligaron a repliegues por seguridad, con tareas que se estiran más allá de los horarios previstos. En ese escenario, brigadistas de Santa Cruz se sumaron como refuerzo y quedaron asignados a trabajos de “línea”, una tarea lenta y física que busca cortar el avance del fuego con herramientas manuales.


La brigada santacruceña opera con base en Golondrinas y realiza desplazamientos diarios hacia Cholila, donde se concentran sectores del incendio que afecta al parque y áreas provinciales aledañas. La directora provincial de Bosques y Parques del Consejo Agrario Provincial (CAP), Ayelén Alberti, detalló que el grupo comenzó a trabajar el sábado y se mueve todos los días entre base y zona caliente. Esa logística marca el ritmo de cada jornada: madrugar, viajar, intervenir y regresar con luz o, si el operativo lo pide, cerca de la medianoche.
El traslado se activó el jueves 22 de enero, con 16 combatientes de incendios forestales del CAP y 7 agentes de Protección Civil, según explicó Alberti en una entrevista radial. La funcionaria remarcó que Santa Cruz armó el envío sin desatender su propio territorio, con una selección de personal que incluyó brigadistas de Río Turbio, El Calafate, El Chaltén, Lago Posadas, Los Antiguos y Río Gallegos. “La selección del personal se realizó de forma estratégica, para no dejar desprovista ninguna de nuestras brigadas en territorio santacruceño”, señaló.
En el terreno, el pedido principal fue el trabajo de línea: despejar vegetación y armar franjas sin combustible para que el fuego pierda continuidad. Alberti describió esa tarea como un despeje con herramientas manuales, pensado para que las llamas no encuentren material disponible y no se propaguen con facilidad. A la brigada también le solicitaron autonomía de movilidad, un punto que en incendios de interfaz y monte cerrado define tiempos de llegada y de salida.
OTRAS NOTICIAS:
Por esa razón, el desplazamiento se hizo con vehículos 4×4, un requisito operativo para moverse en sectores complejos. Según Alberti, gran parte de esos móviles son unidades nuevas incorporadas por la provincia, y permiten que el personal no dependa de traslados ajenos dentro de la zona de trabajo. El movimiento diario entre Golondrinas y Cholila, además, obliga a planificar combustible, herramientas, hidratación y recambio de equipos, en jornadas que arrancan temprano y, a veces, terminan con guardias o convocatorias fuera de horario.

En los últimos tres días, la brigada trabajó en el sector conocido como Villa Lago Rivadavia, un punto sensible por su cercanía a áreas pobladas. Allí, el viento jugó fuerte: Alberti informó que el incendio “se descontroló” con ráfagas superiores a los 50 km/h, lo que obligó a replegar a brigadistas y a realizar evacuaciones preventivas. “El incendio en el día de ayer se descontroló por ráfagas de más 50 kilómetros por hora. Tuvieron que replegar nuestros brigadistas y el resto y se hicieron evacuaciones preventivas”, expresó.
El repliegue no significó fin de actividad, sino cambio de prioridades. En ese mismo relato, Alberti señaló que el incendio siguió activo y pasó a jurisdicción provincial, mientras el operativo se reorganizó para sostener seguridad y contención. “Es un trabajo arduo que nuestros brigadistas están llevando adelante con mucha responsabilidad”, dijo, y detalló que una jornada que iba a cerrar alrededor de las 20.30 terminó extendida por una convocatoria extra.
OTRAS NOTICIAS:
Esa extensión se explica por la dinámica del fuego y por la necesidad de sostener personal de apoyo cuando el frente se mueve cerca de viviendas o rutas. “En el día de ayer iban a cortar con las actividades alrededor de las 20:30 horas y fueron convocados para dar apoyo al personal de bomberos… así que estuvieron trabajando hasta las 11 de la noche”, agregó Alberti. En el parte operativo difundido en medios regionales también se mencionan guardias nocturnas en sectores como Ruta 71, con apoyo de brigadistas, guardaparques, bomberos voluntarios y pobladores para contener focos espontáneos.
La permanencia del equipo santacruceño se evalúa día a día. En una primera instancia, la solicitud contempló 12 días, aunque se dejó abierta la posibilidad de recambio o extensión según la evolución del incendio. En paralelo, el esquema se inscribe en el Sistema Federal de Manejo del Fuego, que articula apoyo entre provincias y Nación sin mirar límites jurisdiccionales cuando la situación lo requiere.
En el tramo preventivo, Alberti insistió con recomendaciones que suelen repetirse cada temporada pero vuelven a ser centrales cuando el calor y la falta de lluvia sostienen el riesgo: evitar fogones fuera de áreas habilitadas, no arrojar colillas y apagar siempre con abundante agua. La advertencia apunta a lo básico: una chispa mínima puede convertirse en un frente grande con viento y monte seco. Mientras el incendio en Los Alerces siga activo y con reactivaciones, el trabajo de línea, los repliegues y las guardias nocturnas van a seguir marcando el pulso del operativo.













