
La decisión del gobernador Llaryora para tensar a la oposición y marcarle límites a Nación
Política02/02/2026
REDACCIÓN
El gobernador cordobés ató en un mismo mensaje la defensa de la Caja previsional, una suba fuerte de la mínima y un acto fuera de la capital, con críticas directas a opositores y organismos de control.
En su mensaje de apertura legislativa, Martín Llaryora puso el acento en un punto que, puertas adentro, define parte del clima político provincial: quién controla la caja previsional y qué margen existe para negociar con el Estado nacional. En ese marco, reafirmó que no transferirá la Caja de Jubilaciones ni a la órbita nacional ni a otros actores. La definición funcionó como señal de límites, en un contexto donde la relación con la Casa Rosada aparece en permanente oscilación.
La decisión previsional llegó acompañada por un anuncio de alto impacto en el bolsillo de un segmento clave del electorado. El gobernador sostuvo que la jubilación mínima provincial subirá a $800.000, y buscó instalar esa cifra como una de las más altas del país. En el mismo tramo del discurso, vinculó esa política con la recuperación del 82% móvil y expresó su intención de ampliar beneficiarios antes de fin de año.


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Ese paquete previsional no quedó aislado del resto de su agenda económica. Llaryora ratificó un plan de reducción de la presión fiscal con el argumento de incentivar la producción, un mensaje pensado para el tejido empresario y productivo. La combinación entre alivio impositivo y mejora de haberes previsionales expuso el intento de sostener dos frentes a la vez: consumo interno y estímulo a la inversión local.
El escenario también formó parte del mensaje. El acto se realizó en Laboulaye, y el gobernador lo presentó como una práctica de “federalismo interno”, al trasladar una instancia institucional al interior provincial. Esa elección buscó romper con la lógica de centralidad de la capital y, al mismo tiempo, sumar territorialidad a un discurso que mezcló anuncios con confrontación política.
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La confrontación, de hecho, ocupó un lugar explícito. Frente a los bloques opositores, pidió que “no hagan papelones” en su rol legislativo y reclamó que intenten ganar elecciones “en buena ley”. El tono elevó la temperatura del recinto y dejó en claro que una parte del discurso estuvo diseñada para marcar cancha, no solo para ordenar gestión.
En paralelo, el vínculo con el Gobierno nacional apareció con un registro distinto, más pragmático. Llaryora se mostró dispuesto al diálogo en busca de consensos sobre presupuesto y obras de infraestructura, con la mirada puesta en necesidades concretas de financiamiento. En esa relación, el telón de fondo incluye los idas y vueltas con Javier Milei, una referencia que el propio texto describe como fluctuante.
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El capítulo de seguridad sumó un anuncio de inversión voluminoso y, al mismo tiempo, abrió otra disputa institucional. El gobernador habló de $40.000 millones para centros de monitoreo, cámaras inteligentes y tótems de seguridad en espacios públicos, una línea de gestión con fuerte impacto en la agenda urbana. En ese punto, apuntó contra el Tribunal de Cuentas y la oposición por frenar la compra de drones, y sostuvo que esa demora “demora el combate al narcotráfico”.
En el fondo, esa discusión combinó dos planos que suelen cruzarse en los discursos provinciales: recursos para equipamiento y control político sobre las compras públicas. La mención a los drones no quedó solo como herramienta tecnológica, sino como argumento para exponer trabas y responsabilidades. Así, la seguridad quedó presentada tanto como política pública como territorio de disputa con actores de control.
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En cuanto al sistema previsional, Llaryora insistió en su negativa a transferir la Caja a la ANSES, y también remarcó que no la entregará a los gremios. La decisión, sumada a la suba de la mínima, delineó una estrategia: mostrar capacidad de sostener el esquema provincial sin ceder el mando. Con ese mensaje, el gobernador buscó ordenar aliados, desafiar opositores y, a la vez, mantener abierta una puerta de negociación con Nación sin resignar el punto que eligió como línea roja.
Fuente: NA.
















