
El sistema que cambia cómo se mide la seguridad con más control interno y más datos
Actualidad04/02/2026
REDACCIÓN
La Resolución 108/2026 obliga a las fuerzas federales a cargar y enviar información estandarizada sobre operativos, recursos e intervenciones. Nación centraliza la recepción.
La seguridad federal suma una pieza nueva que no se ve en la calle pero impacta en cómo se mide todo lo que pasa. El Gobierno nacional y el Ministerio de Seguridad Nacional pusieron en marcha un esquema para que cada fuerza cargue datos de operativos y resultados bajo un formato común. La apuesta oficial apunta a ordenar el flujo de información y evitar que cada dependencia mida con su propia vara.
La decisión quedó formalizada en la Resolución 108/2026, publicada en el Boletín Oficial. El texto parte de un diagnóstico directo: el relevamiento actual “presenta criterios clasificatorios heterogéneos, lo cual dificulta su agregación y comparabilidad”. En otras palabras, la estadística se vuelve difícil de comparar cuando cada fuerza usa categorías distintas.


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Con esa base, se crea el Sistema de Información Estadística de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales (SIEFFSS). El sistema permitirá que las distintas fuerzas realicen la carga de datos en sus bases sobre operativos, procedimientos, intervenciones y resultados en todo el país. A la vez, fija métodos de envío al Ministerio para consolidación, análisis y elaboración de estadísticas e informes.
El objetivo declarado es que la información deje de ser un rompecabezas y pase a funcionar como herramienta para la gestión. La norma plantea que el SIEFFSS servirá como insumo para planificación y toma de decisiones, además de apuntalar políticas públicas de seguridad basadas en evidencia. El cambio, en los hechos, busca transformar datos dispersos en un tablero único.
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El corazón del sistema se organiza en siete componentes, que definen qué tipo de información se cargará. Incluye intervenciones vinculadas a prevención del delito, respuesta ante delitos, mantenimiento del orden público y tareas de contención o rescate ante desastres y accidentes, junto con el personal y la logística desplegada. También abarca recursos humanos, con cantidades, jerarquías, locaciones de destino y tipos de personal, incluso cuando se encuentre en licencias, custodias o consignas fijas.
Otra dimensión clave son las incautaciones, donde se registrarán decomisos, secuestros, incautaciones o congelamiento de bienes asociados a intervenciones. En paralelo, el apartado de involucrados incorpora a presuntos inculpados y su situación, ya sea que queden detenidos, aprehendidos, demorados o luego liberados. Esa información no se limita a hechos cerrados: sigue el rastro de la intervención desde el inicio.
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La lista incorpora además el estado de los medios con los que operan las fuerzas. En logística se computarán cantidades totales de vehículos y elementos logísticos en posesión de las fuerzas federales. A eso se suman dos categorías sensibles: fallecidos y heridos del personal, dentro o fuera de servicio, y abatidos, que incluye civiles intervinientes y terceros damnificados abatidos por el accionar de las fuerzas.
Para que el sistema funcione, la resolución obliga a cada fuerza a adecuar procedimientos y normativas internas. El punto central es la creación de un área de referencia única dentro de cada institución, encargada de implementar el SIEFFSS y con capacidad para requerir, procesar, sistematizar, almacenar y proveer los datos. La norma no lo deja librado a la buena voluntad: fija responsabilidades concretas.
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Entre esas obligaciones aparecen exigencias de largo plazo. El área deberá resguardar por un mínimo de 20 años la información remitida, revisar y optimizar procesos internos, unificar criterios de carga y medición, e identificar desvíos en la generación de datos para informarlos de inmediato al titular de la fuerza. También tendrá que garantizar disponibilidad periódica y oportuna de la información, tanto para uso interno como para su remisión al Ministerio.
El Gobierno define quién concentra el poder de recepción y distribución de estadísticas. La Dirección Nacional de Estadística Criminal queda establecida como “único canal para la recepción” de la información enviada por las fuerzas en el marco del sistema. Además, tendrá la responsabilidad exclusiva de distribuir las estadísticas elaboradas, con la obligación de preservar integridad, confidencialidad y oportunidad de los datos.
Fuente: NA.
















