
Ferrari va a contramano: su primer eléctrico llega con nombre poético y mandos clásicos
Actualidad09/02/2026
REDACCIÓN
Ferrari eligió un momento incómodo para dar uno de los pasos más esperados de su historia reciente. Mientras la movilidad eléctrica desacelera y varias automotrices recalculan planes, la casa de Maranello confirmó que su primer modelo a batería llegará igual. No solo eso: lo hará con decisiones que desafían la moda digital del sector. El resultado es un eléctrico que busca diferenciarse desde el nombre y desde el tacto.
El modelo se llamará Ferrari Luce, una denominación que reemplazó al nombre de fantasía con el que se lo conocía hasta ahora. “Luce”, luz en italiano, resume la intención simbólica del proyecto y marca una nueva etapa en la nomenclatura de la marca. El lanzamiento se mantiene para la segunda mitad de 2026, tal como se había prometido en 2021. La producción se realizará en una planta específica que Ferrari termina de construir en su sede histórica.
El contexto no resulta menor. En Europa, los autos eléctricos puros crecieron apenas un 2% durante el último año, según datos de la ACEA. En paralelo, los híbridos avanzaron cuatro veces más rápido y varios grupos industriales admitieron haber sobreestimado la transición. En ese escenario, Ferrari decidió no frenar ni diluir su plan.


OTRAS NOTICIAS:
Desde la conducción de la compañía, Benedetto Vigna explicó que el modelo contará con desarrollo propio y mantendrá el ADN de la marca. Tendrá más de 800 caballos de potencia, una autonomía superior a 600 kilómetros y una gestión inteligente de la energía para sostener la performance. La plataforma eléctrica permitirá un centro de gravedad bajo y una distribución de peso optimizada. Ferrari también trabajó sobre el sonido para recrear una experiencia auditiva distintiva.
Uno de los rasgos que más llama la atención está lejos de la ficha técnica. Ferrari Luce incorpora controles físicos y botones mecánicos, en contraste con la tendencia dominante de pantallas táctiles. La interfaz prioriza la claridad y la respuesta táctil, con inspiración directa en deportivos clásicos y en la Fórmula 1 de la marca. La idea es reducir distracciones y devolver protagonismo al manejo.

El volante condensa ese enfoque. Está fabricado en aluminio 100% reciclado y rinde homenaje al histórico volante Nardi de los años 50 y 60. Según el comunicado oficial, “el volante está compuesto por 19 piezas mecanizadas mediante CNC y es 400 gramos más ligero que un volante Ferrari estándar”. Los mandos se organizan en módulos analógicos y refuerzan una estética deliberadamente clásica.
El ritual de arranque también rompe con lo habitual. La llave, construida en vidrio Corning® Fusion5®, incluye una pantalla E Ink que solo consume energía cuando cambia de color. Al insertarla, se activa una secuencia lumínica sincronizada con el tablero. Ferrari describió ese momento como un gesto que “refleja la tradición de ofrecer una experiencia profundamente emocionante al conducir”.
OTRAS NOTICIAS:
En el interior conviven tecnología avanzada y referencias históricas. El vehículo incorpora tres pantallas principales con paneles OLED, gráficos de alta nitidez y movimientos que evocan relojes mecánicos. El multigráfico central combina funciones de cronógrafo, brújula y control de lanzamiento. Los gráficos se inspiran en instrumentos Veglia y Jaeger de los años 50 y 60.
Los materiales también forman parte del mensaje. El aluminio reciclado recibe tratamientos de anodización que generan una microestructura celular ultrafina. El vidrio Corning® Fusion5® garantiza resistencia y visibilidad sin sacrificar elegancia. Todo el conjunto apunta a durabilidad y autenticidad, conceptos que Ferrari busca sostener aun en un vehículo eléctrico.
El cronograma del lanzamiento avanza por etapas. La presentación inicial comenzó en octubre de 2025 dentro del e-building de Maranello. La fase final, con la revelación del diseño exterior, se realizará en Italia en mayo de 2026. A partir de allí, se esperan las primeras entregas.
Ferrari aclaró que este paso no implica abandonar su tradición mecánica. Los motores V6, V8 y V12 seguirán formando parte del catálogo, tanto en versiones híbridas como a combustión. “Ferrari deberá, como siempre, ofrecer lo mejor de cada mundo a sus clientes”, afirmó Vigna. En un mercado que duda, la marca eligió avanzar sin renunciar a su identidad.














